Los 30 pueblos más bonitos de Asturias

Con poco menos de 7000 pueblos, villas, aldeas, caseríos o lugares con un solo residente, hallar los pueblos asturianos más bonitos es una misión extremadamente difícil. En base a todo el tiempo que hemos viajado por esta zona, ya hemos escrito una guía de Asturias y esta ruta de 3, 4, 5 y 7 días por Asturias. Sin embargo, en esta ocasión hemos hecho una guía con los 30 pueblos más bonitos de Asturias. Como detalle curioso, cabe mencionar que, es la segunda comunidad autónoma con la mayor cantidad de pueblos. Son en total 6942, de los cuales 755 no tienen población, 303 solo tienen un residente y 3129 tienen menos de diez habitantes. ¡Empecemos!

1. Cuevas del agua (La Cuevona)

Cuevas del Agua - Pueblos más bonitos de Asturias
Cuevas del Agua

Lo más curioso de este pueblo, además de su belleza, es la manera de llegar a él. Es que, para hacerlo debes atravesar una cueva natural de más de 300 metros. «La Cuevona», que es como la llaman, actualmente se halla asfaltada e iluminada, por lo que, puedes cruzarla en coche. De todos modos, lo ideal es aparcarlo en el parking que está fuera y explorarla. En la cueva verás un sinfín de estalactitas y estalagmitas, formadas durante millones de años y, en la llamada «sala de los duendes», están al alcance de la mano. En su costado izquierdo, un muro separa el Arroyo de la Cueva, un pequeño hilo de agua de la carretera, que es el causante de haberle dado origen a La Cuevona, uno de los pueblos más bonitos de Asturias.

Al ingresar a este encantador pueblo nos encontramos con el bello paisaje de una aldea colorida y pequeña. Con hermosos hórreos, una antigua estación de tren y con unos cincuenta habitantes. Dispone de una tienda, un restaurante y cafetería y lugares de agroturismo para alojarse. No te sorprendas si te encuentras con personas a caballo, con ganado o con establos abiertos, ya que un paseo por este pueblo es como recorrer una granja. Destaca la Ermita de Santiago, que es la capilla del lugar y visitarla con niños es una hermosa experiencia.

2. Lastres (Llastres)

Vistas de Lastres
Vistas de Lastres

Sus calles empedradas se remontan a la época romana y tiene unas impresionantes vistas al mar. Como ejemplo de ello, desde el Mirador San Roque podrás observar la Sierra del Sueve y parte de la costa asturiana, el MUJA (Museo Jurásico Asturiano) y la zona del Mirador del Fitu. Es un pueblo tranquilo, y puedes caminar por sus empinadas calles, de las cuales se tienen los primeros registros del año 943.

Visitar la Iglesia de Santa María de Sábada, es también paso obligado en Lastres, ya que se encuentra rodeada de un bello entorno natural y tiene un Santo Cristo de la Agonía, de un realismo impresionante. También es destacable la Torre del Reloj, que se utilizó para ver las embarcaciones piratas que se acercaban al pueblo. El Monumento a las Sardineras y la Casa del Marqués son, asimismo, dignos de conocer.

Si lo deseas podrás realizar la «Ruta de Doctor Mateo», el imaginario recorrido que se realizaba en la serie televisiva española «Doctor Mateo», visitando, por ejemplo: la casa donde se desarrollaba la acción, que aún se conserva (pero que es difícil de hallar) y la «Taberna de Tom» de la famosa serie. Lastres es sin lugar a dudas uno de los pueblos costeros más bonitos de Asturias.

3. Castropol

Castropol
Castropol

Son pocos los parajes de España y del mundo donde se puede hallar la extraña combinación de mar, montaña y bosques. Castropol es uno de los pocos lugares privilegiados por la naturaleza, donde se dan estas condiciones, con algunas de las más bellas playas asturianas, un impresionante patrimonio arquitectónico, hermosos senderos y una fascinante cultura. En 1997 fue galardonado como «Pueblo Ejemplar de Asturias» y destaca su belleza sobre la Ria del Eo, frente al mar.

En el límite con Galicia, frente al Eo, a 500 metros del puerto, veremos la Casona de los Menéndez Pintado y, junto a ella, en su casco central se halla el Ayuntamiento, un imponente edificio con una hermosa fachada. Por detrás se encuentra la Iglesia de Santiago Apóstol, con su elevada Torre, que puede observarse desde cualquier punto del pueblo, que data del siglo XVI y que contiene el panteón de los Montenegro. Junto a la iglesia, el Mirador de la Mirandilla te otorga una poderosa vista de la Ría del Eo y de la Ensenada de la Linera.

Si avanzamos llegaremos a la Plaza del Cruzadero (con el monumento al Pueblo Ejemplar) y veremos Villa Rosita, una espectacular residencia. A su lado el edificio más antiguo de Castropol: El Palacio de Montenegro. Observaremos el Palacio Valledor y el Palacio de las Cuatro Torres de Donlebún. También, deberás conocer la playa de Pañarronda, la playa de Barayo y visitar la Cascada del Cioyo.

4. Boal (Bual)

Este es otro de los pueblos más bonitos de Asturias, se encuentra en la montaña asturiana, pero a tan solo 26,9 kilómetros del mar Cantábrico y sus playas. El paisaje de Boal es de una gran belleza y se ubica cerca de las sierras de El Coto, San Isidro y Santín o Penouta. El río Navia y su valle, junto a los embalses de Arbón y Doiras son ideales para la práctica de deportes náuticos y pesca deportiva.

En sus alrededores hallarás castros, cuevas, dólmenes y túmulos, junto a extensos colmenares, casas de indianos y ferias de la miel. En la villa podrás admirar su iglesia, el Ayuntamiento y el lugar antiguo de reunión de las mujeres de la zona, hoy convertido en el Centro de Interpretación de los Lavaderos. Si te complace visitar lugares de interés cultural, puedes conocer CM Casa de la Apicultura en Los Mazos. CI de la Emigración e Instrucción pública, CI de la Artesanía del Hierro y la Colección Museográfica de Rozadas.

En cuanto a las bellezas naturales destacan las distintas áreas recreativas, los miradores, el «Puente de Castrillón» y en Llaviada su campo de fútbol y la bolera. Si lo tuyo es el senderismo, disfrutarás de la Ruta «D´os molíos, cortíos y calieiros”, una ruta circular de 5 kilómetros a través de un bosque, en la que podrás ver un molino funcionando, un antiguo horno para la cocción de piedra caliza y un cortín (artilugio para protección de los colmenares).

5. Salas

Si deseas conocer uno de los pueblos medievales mejor conservados de Asturias, las galletas asturianas de avellanas más famosas («los Carajitos del Profesor»), casas palaciegas, arquitectura indiana y fortificaciones de la edad media, tu destino es Salas. Es el pueblo de Fernando de Valdés Salas, creador de la Universidad de Oviedo. También hacedor de la Colegiata de Santa María la Mayor del siglo XVI (que contiene el mausoleo de tan digno personaje), la Torre Medieval (del siglo XIV), con su famoso Museo Prerrománico San Martín, que comprende piezas y lápidas del siglo X procedentes de la iglesia de San Martín y el Palacio Valdés Salas, hablan por sí solas del poderío del insigne varón.

Muy cerca se halla la Casa de Veigas (también llamado Casa Miranda) y el Palacio de la Condesa de Casares (también Casa del Regente). Llamado la Puerta de Occidente, Salas forma parte del antiguo Camino de Santiago. Es famoso su «campanu», competencia en la cual los pescadores van por el primer salmón de la temporada, siendo el ganador de la temporada 2021 un ejemplar de 5 kilos. Además de los «Carajitos del Profesor», también son famosos sus quesos afuega´l pitu rojo. Es un queso de Denominación de Origen Protegida, sin gluten y los productos para su fabricación son de la huerta de la región.

6. Barro (Barru)

En una de las zonas más bonitas de la costa cantábrica, se halla Barro, un pueblo con un entorno de praderas, bosques y paisajes de ensueño. Con estupendas vistas de mar y montañas, está a una hora de los Picos de Europa y en la ruta salmonera del río Sella y Cares. Se trata de un pueblo ubicado en una colina a 20 metros sobre el nivel del mar, con la hermosa playa de Miracielos. Esta playa de 300 metros de largo es en forma de concha, con escaso viento y dos islotes que la protegen del mar abierto y hacen que sea segura. Sus aguas cristalinas y su blanca arena la hicieron acreedora de la Bandera Azul en 2013.

Barro dispone de una agradable temperatura todo el año y en agosto se celebra la fiesta de San Roque, con la quema de Brujas en la Noche de San Bartolomé. La Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de Barru es blanco de los fotógrafos, no tanto por su valor arquitectónico, sino por el maravilloso entorno natural que le otorga la Bahía de Barro. Otro de los placeres que se puede hallar es degustar la comida marinera, como por ejemplo: la langosta o la merluza a la llanisca, el bonito en rollo o el congrio con arvejos. Para beber, no puede faltar una sidra bien fría. Uno de los pueblos más bonitos de Asturias, con un espectacular entorno para quienes deseen pasar unos días de paz y sosiego.

7. Piloña

Piloña es uno de los destinos de montaña más apreciados de la cordillera Cantábrica. Rodeada de montañas, sierras y picos, con extensos bosques, un sinnúmero de ríos, arroyos, conjuntos etnográficos únicos, y poseedor de la raza de caballos «asturcones» (la única variedad de caballos salvajes existentes en Europa), una de las más antiguas del mundo. Se divide en tres núcleos principales: Su capital, L´Infiestu, Villamayor y Sebares.

En L´Infiestu, situado a la vera del río Piloña, podrás visitar la Iglesia de la Virgen de la Cueva. La particularidad de este recinto, es que no fue obra de la mano del hombre, sino que, se trata de una cueva natural. Su origen documentado se remonta al siglo XVI (aunque dicen que ya hacía varios siglos que existía). También encontraremos el Museo del Reloj o la Casa del Tiempo, donde en tres salas distribuidas en 150 metros cuadrados, verás una colección de relojes antiguos compuesto de más de 100 relojes y 500 componentes de relojería.

En Villamayor se encuentra un monasterio de monjas benedictinas que data del siglo XII o XIII, y que, a través de los años fue cementerio, cárcel y escuela. Actualmente se puede ver la parte sur de la iglesia original y su ábside fue declarado monumento histórico-artístico en 1931. En Sebares hallaremos la Iglesia de San Pedro y en Sorribes el Palacio de Sorribes del siglo XVII y la Iglesia de San Pablo del siglo XVI. Anualmente se realiza el festival de la avellana, ya que L´Infestu es la Capital de la Avellana en España.

8. Bueño (Güeñu)

Bueño
Calles de Bueño

Con menos de 200 habitantes y a 7,7 kilómetros de Oviedo, se encuentra la aldea de Bueño, la Capital del Hórreo de Asturias. Es que, con 47 construcciones (36 hórreos y 11 paneras) es la región con la mayor concentración de estas edificaciones agrarias. Lo más interesante, es que estos no se encuentran agrupados, sino que están espaciados de tal manera, que al recorrido a pie por Bueño, se le llama el Paseo de los Hórreos.

En la entrada del pueblo, frente al aparcamiento municipal, se halla el Centro de Interpretación del Hórreo. Allí podrás asistir a una visita guiada, donde durante una hora te contarán sobre la historia y costumbres asturianas. Durante este bonito paseo podrás visitar los hórreos y paneras del pueblo, conocer el Monumento al Hórreo, obra de Juan Zariategui, en el que esta la placa colocada por el Príncipe de Asturias al otorgar a Bueño el galardón de Pueblo Ejemplar de AsturiasSiguiendo con el recorrido, llegaremos a la fuente y el lavadero, que es donde se reunían antiguamente las mujeres del lugar. Más adelante hallaremos la preciosa capilla de San Juan de la Mata. Un hermoso pueblo, limpio, coqueto y con una excepcional calidez humana.

9. Caravia

Con no más de 500 habitantes, Caravia es un pueblo de gente sencilla que se dedica a la ganadería y a la agricultura, pero que, hasta hace muy poco era un pueblo minero dedicado a la explotación de la fluorita. Dispone de verdes valles, extensas praderas, acantilados, media y alta montaña, nieve durante el invierno y hermosas playas durante el verano. La Reserva Natural en la Sierra del Sueve, el Parque Natural de Ponga, y el Parque Nacional de los Picos de Europa, son un gran atractivo para quienes queremos disfrutar de la belleza natural que nos brindan la flora y la fauna asturiana. Su suelo alberga una de las reservas de fluorita más importantes del mundo y sus cristales son codiciados por los coleccionistas de piedras.

Uno de sus principales atractivos es el Mirador del Fitu. Desde allí, podremos apreciar la costa de acantilados, las playas, las monumentales montañas y los verdes bosques que las circundan. Caravia se halla a tiro de piedra de las hermosas playas El Pozo de las Pipas, Playa de El Viso, Playa de Beciella, el Arenal de Morís y La Espasa. Sus playas de arena fina, y sus magníficas olas la hacen ideal para la práctica del surf, motivo por el cual en ellas se desarrollan campeonatos de la especialidad. Esto sumado a la belleza de las casas indianas, paisajes de ensueño, palacios y una excelente gastronomía. Todo un conjunto que hace de Caravia uno de los pueblos más bonitos de Asturias a la hora del disfrute anual.

10. Arriondas (Les Arriondes)

En un valle rodeado de montañas, en la cuenca del río Sella, Arriondas, es la capital del concejo de Parres. Uno de sus principales puntos de interés es el Parque de la Concordia que es el más importante del pueblo. Está en la confluencia de los ríos Sella y Piloña y tiene un espacio para niños. Ideal para un paseo por la vera del río y tomarse unos minutos de descanso y relajamiento. En su interior puedes ver una escultura del artista gijonés Joaquín Rubio Camín que se vislumbra desde cualquier lugar del parque y que está realizada en acero.

En la calle Leopoldo Alas de Clarín hallarás la Casa de la Cultura, que cuenta con una extensa biblioteca, sala de actos y de exposiciones. Allí se llevan a cabo conciertos, representaciones de obras, cursos de formación y numerosos actos sociales. Sobre la calle Argüelles verás el imponente edificio de tres pisos de la Confitería Campoamor, un clásico de Arriondas, que es una rara mezcla de estilos barroco y montañés.

¿Qué más puedes hacer en Arriondas?

Sobre la Avenida Castañéu se erige una monumental construcción de fines del siglo XIX, en estilo montañés, con una espectacular torre. En la primera década del siglo XX la familia Valle lo reformó y transformó en lo que hoy es el Chalet de los Valle, también llamado Villa Juanita o Casa Cepa, que actualmente se encuentra abandonado y pertenece a los herederos de Amparo Suero del Valle.

Además, el primer sábado de agosto de cada año se desarrolla el famoso Descenso Internacional del Sella, una ruta con canoa, que puede ser realizada por cualquiera que se anime, en una travesía libre, ya que no tiene calidad de competencia. Si lo tuyo es la montaña, puedes realizar la Ruta al pico Pienzu, un recorrido de 5 kilómetros que te llevará a 1161 metros de altura, desde donde podrás ver el mar. Por último, podrás disfrutar de una exquisita gastronomía, con platos de caza, guisos o mariscos, acompañados, por supuesto, de una deliciosa sidra.

11. Carreña

Ubicado en el Macizo Central de Los Picos de Europa, Carreña es la capital del Concejo de Cabrales. Con un importante patrimonio histórico, este bello pueblo cuenta con las cuevas de pinturas rupestres de La Covaciella (cuya réplica se halla en el Complejo Carreña), El Bosque y Los Canes.

En días despejados las vistas desde el Pico Urriellu o el Naranjo de Bulnes te dejarán sin aliento. Pueden observarse los restos de la Calzada Romana del Caoru, que utilizaban los romanos para llegar a la cumbre del Monte Caoru, durante la explotación minera. En el pueblo podremos ver la Casona de los Bárcena, el edificio del Ayuntamiento y la Capilla de Nuestra Señora de la Salud, considerada como una de las más bonitas de Cabrales.

¡Qué decir de los afamados quesos de Cabrales! Este exquisito queso de fama internacional, es elaborado con leche cruda de vaca, o la mezcla de leche de cabra, oveja y vaca. Después de hecho se lo «madura» en cuevas de las montañas durante tres o cuatro meses. Aquí es cuando desarrollan un micro hongo (penicillium), que les otorga un color verdoso y el sabor «suavemente» picante que lo caracteriza. A orillas del río Cares se puede acceder a la Cueva Exposición de Cabrales, donde se explica el proceso de elaboración, en una hermosa cueva natural que hace las delicias de los niños.

12. Bandujo (Banduxu)

Bandujo - Pueblos más bonitos de Asturias
Bandujo, uno de los pueblos medievales mejor conservados de Asturias

Si eres un viajero distraído y, de pronto vuelves a la realidad, creerás haber viajado al pasado. Es que te hallarás en una aldea medieval, casi sin señal en tu móvil, rodeado de un ambiente de paz y sosiego, como hacía mucho tiempo que no habías experimentado. Con un marco verde impresionante, entre montañas y valles, estarás en la aldea del medievo mejor conservada de España y, tal vez del mundo. 

Cuando comiences tu recorrido por las calles empedradas de Bandujo, podrás apreciar la Torre de Bandujo, una construcción de siete metros de diámetro y doce de altura. A pocos metros se encuentra el Palacio, un edificio del siglo XVIII. Luego verás la Iglesia de Santa María, una antigua construcción, cuyo origen data del siglo X. Siguiendo el recorrido puedes conocer los siete barrios de Bandujo: La Molina, Antelaiglesias, Palacio, Barreiru, Tora, Campal y La Reguera.

Algunas de las mejores cosas que puedes ver en Bandujo, las encontrarás en sus callejuelas. Podrás ver antiguos hórreos, casas de piedras y el viejo lavadero. Entre estos monumentos, la plaza de Bandujo, con sus bancos de madera, desde donde tendrás hermosas vistas. También el cementerio local tiene su particularidad, y es que, las 27 tumbas no tienen lápidas ni nombres. Son fijas y cuando un nuevo vecino fallece, se retiran los restos del más antiguo y se coloca el del nuevo difunto. Si buscas tranquilidad y descanso debes visitar Bandujo, es realmente una renovadora y grata experiencia que a nosotros nos ha fascinado.

13. Pola de Allande (La Pola)

Pola de Allande
Pola de Allande

Allande es uno de los Concejos más grandes de Asturias, que guarda en sus confines períodos prehistóricos de dominación romana, rurales e indianos. Además, es una zona de una inmensa riqueza ganadera y agrícola, con un entorno natural en estado puro. Un pueblo de viajeros que trajeron la cultura indiana y poseedoras de las mejores terneras asturianas. Cuenta con un territorio montañoso, extensos valles, sierras imponentes y ríos que hacen la delicia de los pescadores. Con la mejor fauna y flora de Europa, una excelente gastronomía, entornos milenarios y paisajes de ensueño es poseedor del mejor turismo rural.

Su capital, Pola de Allande, es dueña de una bellísima arquitectura indiana como la Casa Las Veigas (o Chalet de Ramos), Villa del Rosario (de típico estilo Montañés), la Casona Olalla-Valledor (de estilo vasco, el palacio neoclásico de Ramos Ron y el Monumento al Inmigrante de Antonio Prats Ventós, que se halla en el parque de El Toral.

También podrás ver la iglesia de San Andrés del siglo XVI, el edificio del Ayuntamiento y el Palacio Cienfuegos del siglo XIV, que con sus tres torres adquiere aspecto de fortaleza. Es uno de los pocos pueblos asturianos donde prácticamente se habla el idioma oficial de Galicia. En cuanto a la gastronomía, su cocina es tradicional. Además, son poseedores de los mejores cortes de ternera, pescados, cebollas rellenas con mariscos, embutidos artesanales, tartas de avellanas, el famoso queso afuega’l pitu y excelentes aguardientes. Sin duda es otro de los pueblos asturianos más bonitos que puedes visitar.

14. Cangas del Narcea

Cangas del Narcea
Cangas del Narcea

Este pueblito está ubicado en el mayor concejo de Asturias, que posee una virgen y pródiga naturaleza. Gran parte de su territorio corresponden al Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibías. Con un bosque como Muniellos, con carbón, vino, osos y el Monasterio de Corias (hoy un parador), Cangas del Narcea es una importante Reserva de la Biosfera.

A través de sus calles podrás recorrer una hermosa villa palaciega. Comenzando con un Puente Colgante sobre el río Narceo, que conecta la Villa de Cangas con el moderno barrio del Fuejo. Lo primero que verás será la iglesia de Santa María Magdalena, que es la más importante de Cangas. Se ubica frente a la Plaza Mayor, que es donde comienza el puente, y donde desde su mirador verás el barrio de Entrambasaguas, que es el casco antiguo de la ciudad.

Más lugares que visitar en Cangas del Narcea

Asimismo, en la plaza se halla el Palacio Omaña del siglo XVI que actualmente alberga la Oficina de Turismo. Siguiendo con el derrotero tomamos la Calle de La Fuente, donde están el Palacio de Pambley (del siglo XVI) y el Palacio de los Llano, y llegamos a la fuente que le da nombre a la calle. Más adelante el Puente Romano (que no es romano, sino del medievo), que también te permite el cruce de la confluencia de los ríos Naviegi y Narceo, para acceder a Entrambasaguas. Allí puedes ver la Capilla del Carmen, que está flanqueada por el Palacio Uría y la Casa de Llano Flores.

El Palacio de Toreno del siglo XVII funciona actualmente como Ayuntamiento y detrás el Monumento al Minero y el Chalé de Soliso. Completamos la ruta visitando el Palacio de Peñalba y la Capilla del Santo Cristo del Hospital. El final será en las cercanías de la Calle Mayor, donde disfrutamos de las delicias gastronómicas en un restaurante que surgió de la nada.

15. Prieres

Ubicada bajo el espolón Busllar y a 700 metros sobre el nivel del mar, llegaremos a Prieres, una bella aldea de poco menos de treinta habitantes y 48 viviendas, que se encuentra en el concejo de Caso y que forma parte del Parque Natural de Redes. Con un entorno puro y salvaje, posee importantes reservas hidrológicas, un queso con Denominación de Origen, famoso en todo el mundo, el Casín, y una de las razas bovinas más emblemáticas de la ganadería asturiana: la raza Casina.

La villa de Prieres mantiene tradicionales construcciones de piedra y madera con entramado de madera de avellano (cebatu). La Salona, que aún conserva un pasadizo que cruza la calle principal del pueblo, es una de ellas. Los bellos hórreos realizados con madera de castaño y roble, la capilla de Santa Ana, la fuente y la escuela le dan a Prieres un encanto pueblerino especial.

¿Que se puede ver en Prieres?

Todos los años el 26 de julio se celebra el Día de Santa Ana, con una procesión y la tradicional «puya del ramu». Desde el pueblo parten varias excursiones, que van desde caminatas por los alrededores, hasta el Cordal de la Trapa, una ruta de 10 kilómetros al Picu La Trapa (1.135 m), pasando el mirador de Prieres, o la ascensión al Pico Burllar, el Monte Abantro, el Camín de la Peña y la Collada de Arnicio.

Prieres es famoso por sus cultivos de la avellana, la elaboración de cestos y «maniegues», como también la apicultura. Tanto es así que, en el concejo de Caso, se halla el Museo de la Apicultura de Manes. Frente a Prieres puede verse la cordillera con el Pico Torres, el Retriñon, y en sus alrededores pueden encontrarse lobos, osos pardos y urogallos, como asimismo, la mayor concentración de rebecos y ciervos de Asturias. Todo esto hace que Prieres tenga una atracción especial, ya que sus hermosos paisajes y su gente le darán un maravilloso marco a la que será, una visita inolvidable.

16. Tazones

Playa de Tazones
Playa de Tazones

Este es otro de los pueblos más bonitos de Asturias y está ubicado entre el azul Mar Cantábrico, la verde costa asturiana. Con sus hermosas casas de colores que parecen colgadas de las laderas de la montaña, este bello puerto asturiano, del que se enamoró el Rey Carlos V, se divide en cinco barrios: Las Mestas, Villar, La Atalaya, San Miguel y San Roque, siendo declarados éstos dos últimos Conjunto Histórico-Artístico.

Tazones es una villa marinera con tradición ballenera, con una variada pesca. Esto nos permitió degustar los productos del mar recién capturados en sus sidrerías y restaurantes. En especial en los barrios de San Miguel y San Roque, que lucen bellas casas con ventanas y puertas de vivos colores. Además, se hallan separados entre sí por la carretera que conduce al puerto.

¿Qué más puedes ver en Tazones?

En el pueblo podrás admirar la iglesia de San Miguel, que fue reconstruida en 1950, después de ser quemada durante la guerra civil. De la original sólo conserva un crucifijo y la imagen del niño Manoli. También, la Plaza del Riveru que es un icono de la cultura y del desarrollo social y económico del pueblo. Otra visita imprescindible es la Casa de las Conchas que se halla frente a la plaza, que está recubierta de miles de conchas y que llevo más de veinte años en ser decorada. Por supuesto que no puedes perderte el puerto de Tazones, repleto de restaurantes y tiendas de recuerdos.

Como corolario la Playa de Tazones y las Huellas de Dinosaurios. La playa con unos 200 metros de longitud y muy bien equipada, es un arenal rodeado de acantilados. Se encuentra dentro del puerto y con marea baja puedes desplazarte a la zona del Faro para observar las icnitas (huellas de dinosaurios), que datan del período jurásico. Con un ambiente animado, dar un paseo en esta hermosa villa marinera, es una experiencia agradable y didáctica.

17. Tielve

Ubicada a 690 metros sobre el nivel del mar, Tielve se encuentra flanqueado por el río Duje (o río Tielve). Como colgado de una ladera, es heredera de una tradición quesera. Dicha tradición fue forjada por la vocación ganadera de sus ancestros que, en la alta montaña se dedico a la cría de ganado. En la cercanía de las casas, es común ver vacas y ovejas pastando y cabras encaramadas en los riscos de la montaña.

Al ingresar al pueblo por su empinada y estrecha carretera, nos recibió una aldea con sus escasos cien habitantes distribuidos en casas de piedra. Después de andar unos metros, desemboca en la característica plaza que ostenta la iglesia de San Cristóbal y más allá el consabido lavadero o bolera. El río Duje, que desciende raudo por los Picos de Europa, parece detenerse en su paso por el pueblo y dispone de pozas que invitan a un buen baño.

¿Que más puedes ver en Tielve?

Repleta de sendas y veredas, las «caleyas» o calles asturianas, los vecinos las recorren en sus tareas cotidianas. Una de ellas, conduce a Valfrío y Tabaos, en una apacible ruta de senderismo de 4,7 kilómetros que puede realizarse en no más de tres horas, que corona en el collado Posadoiru a 1126 metros de altura y desde donde se ven los restos de la calzada romana del Caoru. Desde allí, tendrás unas espectaculares vistas de los tres macizos de los Picos de Europa.

Durante el verano, en las praderas pastan vacas y caballos, que persiguen a los turistas amablemente para que les den pan o galletas. Por supuesto, si vas con niños no dejes que se acerquen a los animales. Por último, no podemos dejar de destacar los famosos quesos de cabrales de Tielve. Madurado en cuevas naturales y poseedor de ese sabor exclusivo que lo hace incomparable. Además, antes de abandonar la aldea debes degustar sus embutidos, sus guisos y sus exquisitas carnes en algún bar del pueblo.

18. Noreña

Ubicado en el centro de Asturias, es el más pequeño de los concejos asturianos y se halla rodeado por el concejo de Siero. La economía de la región se basa actualmente en el desarrollo urbanístico y, tradicionalmente, en la producción cárnica, siendo un importante abastecedor de sus carnes a España y exportándolas a varios países europeos. La capital Noreña (del mismo nombre que el concejo) aparece como villa en 1155 y ya en el siglo X había citas del río con el mismo nombre.

Sobre la calle Flórez Estrada veremos el Monumento al «gochu», que es una obra realizada en bronce que representa un cerdo en tamaño natural. En una construcción que antiguamente pertenecía al Círculo Católico de Obreros, de estilo renacentista apreciamos el Edificio del Ayuntamiento. Por otra parte, en el paseo Fray Ramón (ex plaza Mayor), el Quiosco de música, que en la actualidad se utiliza para actividades sociales y encuentros musicales en sus jardines. Seguimos avanzando y en el alto de Rebollín, nos topamos con el palacio rural de El Rebollín, que data de los siglos XVI y XVII.

¿Que más se puede ver en Noreña?

En la calle Mariscala, el Palacio de Miraflores que posee un patio fortificado con una monumental escalera que lleva a la parte alta. Posee una pequeña capilla de 1760 dedicada a San Joaquín y Santa Ana. También podremos ver la Torre del Reloj, una construcción de 1694 que antiguamente fue una fue cárcel. Sus mecanismos están en perfecto estado de funcionamiento y da la hora mediante una campana que es audible en toda la zona.

Sobre la calle Cabañas, la ermita del Ecce Homo, construida en el siglo XVII, aún conserva sobre la puerta de acceso en una hornacina, una escultura de Ecce Homo, Santiago peregrino y, sobre una puerta lateral puede leerse: «Esta Capilla hízose de limosna siendo vicario Don Diego Guitián año de 1782». Continuando nuestro derrotero, en la calle Sorribas puede verse la Casa de Adriano Díaz, que es del siglo XVII.

Si avanzamos por la calle Truébano hallaremos la Casa de Llano Ponte, construida entre 1894 y 1904 por Antonio del Llano Ponte y Valicourt. Por supuesto debemos degustar la clásica comida asturiana, donde destacan las fabadas, las carnes de cerdo, el picadillo y el chorizo de sabadiego. Entre los postres, las manzanas asadas, el casadielles, las rosquillas a la pepona y el brazo de gitana. Según la época del año en la que viajes, podrás disfrutar de la Fiesta de San Marcos (el 25 de abril), la Fiesta de San Juan (el 23 de junio), la fiesta de Ecce Homo (del 14 al 21 de septiembre) y la Fiesta Gastronómica de los callos (el primer fin de semana de diciembre).

19. Yernes

El concejo de Yermes y Tameza posee el menor índice de natalidad de España (el país que ostenta el más bajo del mundo desarrollado). Esto hace la felicidad de los lobos y jabalíes que, poco a poco van recuperando su hábitat natural, tomando casas abandonadas, veredas y persiguiendo vacas. Esta extraña conciencia, hacen que el concejo de Yernes y Tameza se haya convertido en un tesoro natural, sin aglomeraciones de gente y a tiro de piedra de los amamos los lugares así.

El pueblo de Yernes, situado a 690 metros de altitud, como es común en los pueblos de montaña, parece colgado de las laderas, en la cuenca baja del río Villabre. Yernes conserva una buena cantidad de hórreos y paneras finamente decorados. Además, es ideal para el turismo activo, destacando las rutas a caballo, la espeleología, el senderismo, las raquetas de hielo y las cuevas, entre otros.

Otras cosas que puede ver en Yernes

Podrás visitar la Iglesia de la Santa Cruz, la cual se cree que data del año 889 (se menciona en el Libro de los Testamentos). Fue destruida durante la guerra civil y reconstruida posteriormente. Muy cerca, se halla La Torre y el Palacio de Villanueva. Data del siglo XV y alcanza los cinco pisos. Por su parte, uno de los edificios que en la actualidad se utiliza para bodas y banquetes, es el Palacio de Agüera o Palacio de Valdecarzana, que data del siglo XVII.

Una de las maravillas naturales de Yernes es la Cueva de La Bocandía. Si bien no puede visitarse en su totalidad, es muy grande y bonita, siendo su recorrido posible por 400 metros. Para los senderistas, la Ruta circular de Cuevallagar, es un sendero que conduce al pico La Loral (1248 metros), pasa por Cuevallagar y regresa a Yernes. Es de dificultad media-baja, con un recorrido de 17 kilómetros, un desnivel de 850 metros y una duración de 5 horas 15 minutos aproximadamente.

Si vas a mediados de junio, podrás participar de las Fiestas de San Antonio, en la segunda quincena del mes de agosto, se lleva a cabo una fiesta ganadera en la Feria de Cuevallagar. En cuanto a la gastronomía, al ser una zona típicamente agrícola-ganadera sus productos de huerta y sus carnes aportan la materia prima para exquisitos platos como: los potes de berzas o de nabos, las fabadas, los cortes vacunos, las aves de corral y los guisos de caza.

20. Taramundi

Taramundi - Pueblos más bonitos de Asturias
Taramundi, uno de los pueblos más bonitos de Asturias

El pueblo mágico de Taramundi , fue el pionero del turismo rural en España. Con una fuerte presencia del agua en la vida de los taramundeses, sus arroyos y ríos son parte fundamental en la vida de los habitantes de la zona. Sus verdes bosques, el hierro y la piedra, le dan un marco majestuoso a sus gentes, que paso a paso dan muestra de su calidez humana. Es un pueblo tranquilo y pausado, donde a cualquier hora encontrarás paz y sosiego, solo quebrado por el murmullo de las aguas que lo surcan.

Su tradicional hotel La Rectoral, nos brinda la posibilidad de conocer el primer hotel rural de España y desde su terraza poder tener una vista completa del valle que lo circunda. Sus cuchillerías, son el orgullo de los lugareños, que tienen una legendaria tradición «ferreira», cuyas navajas y cuchillas son mundialmente reconocidas. Además, el Museo de los Molinos te hará conocer las distintas variedades de molinos, que a través de los años fueron (y son) el motor al ritmo del cual se mueven estos ancestrales poblados.

¿Qué más puedes ver en Taramundi?

Los Museos Etnográficos, te permitirán conocer los implementos agrícolas que se utilizaron en el pasado en Esquíos y el aprovechamiento integral del agua en el Conjunto Etnográfico de Os Teixois. En As Veigas podrás disfrutar de la típica comida de la zona, de la mano de una familia que elabora los platos con los productos frescos que ellos mismos producen. Conocerás La Salgueira, una bella cascada de más de 50 metros rodeada de un bosque cautivante.

En Os Castros, verás los restos de una auténtica fortificación de la edad de bronce, que fue un importante centro comercial en época romana. Antes de abandonar el pueblo realizamos la ruta del Agua, la más popular de la zona y llena de aventura natural. Es uno de los pueblos más bonitos de Asturias que no debes, ni puedes perderte de visitar. Para más información sobre este pueblo, puedes leer nuestra guía para visitar Taramundi.

21. Os Teixois

Os Teixois
Teixois es un pueblo perfecto para visitar en familia

Teixois es una pequeña aldea de Taramundi, declarada de interés cultural, hallarás uno de los artilugios hidráulicos más ingeniosos de la cultura tradicional asturiana. Se trata del Conjunto etnográfico de Os Texois, que consiste en un molino, el banzao, la rueda de afilar, el mazo, la central eléctrica y el batán. Este paraje, ubicado a 4 kilómetros de la Villa de Taramundi, está formado por un puñado de casas y sus construcciones auxiliares, que utilizan la fuerza del agua del arroyo Mestas, para generar energía y darle vida al pequeño, pero próspero pueblo.

De la mano de Luis y su familia, a partir de 1989 se comenzó la restauración para la puesta en marcha del conjunto. Aquí podrás ver como es el proceso de la manufacturación de las famosas navajas y cuchillas de Taramundi. También la fabricación de telas, la molienda de pienso para alimento del ganado y la generación de electricidad para las viviendas. En una visita guiada con el encargado del complejo, podrás apreciar paso a paso todos los procesos. Utilizando la fuerza del agua, podrás ver el funcionamiento de toda la estructura.

Si a esto le agregamos la belleza del entorno natural, la calidez de los habitantes y la impresionante capacidad que el ingenio humano puede desarrollar, comprenderemos porque Os Teixois, es uno de los destinos favoritos de los amantes del contacto con la naturaleza y el aprovechamiento de lo que nos brinda. Sin ningún lugar a dudas, este es uno de los pueblos de Asturias que más nos ha llamado la atención. Para más información sobre este pueblo, puedes leer nuestra guía para visitar Os Teixois.

22. Cudillero (Cuideiru)

Cudillero, uno de los pueblos más bellos de España
Cudillero, uno de los pueblos más bellos de España

Algunos dicen que Cudillero es el pueblo más bonito de Asturias, y tal vez así sea, ya que el azul de las aguas del Cantábrico, el verde de la vegetación que lo circunda y el brillante colorido de sus casitas tradicionales le dan un encanto difícil de superar. Si bien hay muchos lugares que ver en Cudillero, un buen comienzo es por la Plaza de la Marina. Es su plaza central, que se halla repleta de bares y restaurantes, que te permitirán beber una cerveza, un café, disfrutar de la gastronomía «pixueta» o darte un atracón de mariscos y pescados recién llegados de altamar.  

Esparcidas por la ladera de la montaña, las coloridas casas se ubican a su alrededor, como si fueran los palcos de un gigantesco anfiteatro. Frente a la plaza San Pedro verás la iglesia del mismo nombre y el Ayuntamiento, que constituyen los edificios más grandes del lugar. También podrás disfrutar de las rutas de los miradores, desde los que puedes obtener maravillosas vistas, siendo dos de los más bonitos el mirador de la Atalaya y el mirador del Pico. También es dable mencionar el Faro y Mirador de Cudillero, construido en 1858, con excepcionales vistas al mar Cantábrico.

Realizar un paseo por el Puerto de Cudillero, es algo imperdible en la visita al pueblo. Durante la caminata, verás la llegada de los barcos pesqueros, con los productos del mar recién recogidos por las barcas multicolores. También, muy cerca puedes visitar la Playa del Silencio, una de las mejores playas de Asturias a tan solo 15 kilómetros. En cuanto a la gastronomía, son excelentes las tablas de cachopos y los chipirones, por supuesto que acompañados por un buen culín de sidra.

23. Sotres

Sotres - Pueblos más bonitos de Asturias
Sotres, uno de los pueblos más altos de Asturias

Para quienes prefieren la montaña, Sotres es uno de los pueblos más altos de Asturias y allí podrás matizar rutas de senderismo, bellos paisajes, naturaleza y exquisitos platos tradicionales. Es uno de los pueblos más bonitos de los Picos de Europa, ubicado a 1050 metros sobre el nivel del mar. Su geografía se reparte entre desfiladeros y picos, como también en valles cubiertos de verde y cuevas naturales donde se madura el queso de Cabrales, de fama internacional.

Este misterioso y auténtico pueblo de montaña, que domina por sobre las nubes, lleno de magia y donde el «orbayu» (lluvia liviana, casi imperceptible, pero que moja hasta los huesos), tiene las tradicionales casas de montaña, pero que poseen todas las comodidades que nos brinda la vida moderna.

¿Que puedes ver y hacer en Sotres?

Durante el verano disfrutarás el aire fresco de la alta montaña, es más, llévate algún abrigo porque las noches son bastante gélidas. Sin embargo, durante el invierno, solo el cálido color de sus casas te dará un poco de calor y te permitirá verlas a través de la niebla característica del lugar. Podrás llegar por medio de una carretera y estacionar en un aparcamiento habilitado sobre la mano izquierda y ver las casas flanqueando el camino en ambos lados de la calzada.

Si deseas realizar senderismo, los paisanos te aconsejaran cual de las rutas existentes, es la más conveniente para esa época del año. Para ello, debes estar preparado físicamente y estar dispuesto a un gran esfuerzo. Ten en cuenta que recorrerás el duro camino hacia el Macizo Central de los Picos de Europa. Como recompensa podrás tener vistas y paisajes únicos e irrepetibles. Conocer Sotres es una experiencia que te permitirá acceder a la vida en un medio rural. Ver gallinas, cabras, saludar a los vecinos a tu paso, perseguir gatos, degustar los mejores quesos de Cabrales y gozar de la vida con un entorno natural y saludable.

24. Ribadesella (Ribeseya)

Ribadesella
Ribadesella

Bañada por el río Sella, el más famoso de la región, Ribadesella combina a la perfección playas, montañas, turismo aventura, caminatas, miradores, arquitectura moderna y popular, cuevas con pinturas rupestres y por supuesto la particular gastronomía asturiana. En su casco urbano podrás ver imponentes casonas mezcladas con sencillas casas y casas de indianos. En el edificio más antiguo, el Palacio de Prieto Cutre, del siglo XVI, se halla actualmente el Ayuntamiento, que solo conserva la fachada principal del antiguo palacio renacentista. Otra de las monumentales edificaciones es el Palacio Prieto-Collado del siglo XVIII, con su majestuoso frente de mármol rojizo.

El Paseo de Santa Marina, frente a la playa que lleva su nombre, tiene la mayor cantidad de palacios y palacetes del pueblo, como El Palacete Uria-Aza que en sus jardines luce árboles tropicales, fuentes y bellas esculturas, el imponente Chalet Verde, hoy convertido en albergue y el el Chalet de la Atalaya frente a la playa del mismo nombre.

Más cosas que puedes ver en Ribadesella

Sobre la calle Tito Bustillo hallaremos el Centro de Arte Rupestre, que contiene reproducciones de la Cueva de Bustillo. Si avanzas hasta la calle Manuel Fernández Junco conocerás La Iglesia de Santa María Magdalena, que tiene su altar con esculturas talladas en piedra. En la desembocadura del río Sella, hallarás El Paseo de la Grúa. Desde allí parte el camino para subir a La Ermita de Nuestra Señora de Guía, por la ladera del Monte Corberu. Por otra parte, si buscas una gran cantidad de restaurantes, tiendas y sidrerías, los hallarás en El Paseo de la Princesa Letizia, actual sucesora al Reino de España.

También hay varias plazas, entre la que destaca Plaza Nueva, donde se llevan a cabo conciertos y desfiles de moda. en la Plaza de la Reina María Cristina, puedes ver el Palacio de Prieto Cutre y el Ayuntamiento. Digno de ver es el antiguo barrio de pescadores el Portiello, donde destaca la Escalera de Colores, con frases de destacados representantes de Ribadesella. No debes abandonar el pueblo sin visitar sus hermosas playas como, por ejemplo: la Playa Santa Marina que tiene 1500 metros de longitud y todos los servicios, y la Cala de la Atalaya, una pequeña playa de 100 metros, con arena blanca y piedras. Pasando las playas se encuentran los acantilados de Tereñes, con restos paleontológicos del Jurásico. Es otro de los pueblos más bonitos y coquetos de Asturias, que no te puedes perder.

25. Bulnes, uno de los pueblos más bonitos de Asturias

Bulnes - Pueblos más bonitos de Asturias
Bulnes, un paraíso en los Picos de Europa

Hasta fines del siglo XX la única manera de llegar a Bulnes era andando. En el año 2001 fue habilitado el funicular que, en siete u ocho minutos te traslada desde Poncebos a Bulnes. Eso no obsta que, si quieres conocer uno de los pueblos más bonitos de España, también podrás llegar a pie. Para ello no es necesario que seas un atleta, ya que dispone de un sendero perfectamente señalizado, con varias pendientes pronunciadas que facilitan el recorrido.

Ubicado en el Macizo Central de los Picos de Europa, forma parte del Concejo de Cabrales. Con menos de 50 habitantes, sus tradicionales casas de piedra y esa grata sensación de paz que emana, hacen que Bulnes sea una de las aldeas más remotas de España. Además, es el último pueblo sin coches, ya que no se puede llegar en automóvil, y es reconocido como uno de los rincones más bonitos de Asturias.

¿Que se puede ver en Bulnes?

Si bien hay mucho que ver en Bulnes, lo primero que verás al llegar al poblado, será el modesto cementerio. Antiguamente estaba techado, para permitir los entierros durante las copiosas nevadas en invierno. Luego, entre sus estrechas callejuelas empedradas, encontrarás hermosas casas de piedra y sus bien definidas zonas: Bulnes de Arriba, conocida como El Castillo, (la más antigua) y Bulnes de Abajo, conocida como La Villa.

Otro de los atractivos es la capilla de Nuestra Señora de las Nieves y el Puente de Piedra, donde hay una gran cantidad de restaurantes. Apreciado por los montañistas y senderistas, Bulnes dispone de varias rutas de senderismo. Estas son algunas de ellas: Bulnes al refugio del Urriello (Naranjo de Bulnes), un recorrido de unas 4-5 horas, Bulnes a Collado Pandébano (duración 1,5horas), y Bulnes a Sotres (circular de 8,5 kilómetros), entre otras.

Visitar Bulnes es un viaje al pasado y un disfrute del presente. Podrás gozar del contacto directo con la naturaleza, entre el canto de los pájaros, el murmullo de las aguas y las imponentes vistas de Los Picos de Europa. Una visita imperdible.

26. La Focella (La Foceicha)

Ubicado a 1070 metros sobre el nivel del mar, sobre la ladera septentrional del Cordal de la Mesa, en el Parque Natural La Ubiñas, La Focella es un pueblo con un interesante desarrollo histórico-cultural. Con antiguos asentamientos que datan de la Edad del Bronce y de la Edad del Hierro. Fue parte del territorio llamado del Real Privilegio y en la actualidad tiene una población de menos de 20 habitantes. Además, es uno de los pocos pueblos de montaña que se hallan en un llano.

Esta pintoresca aldea, tiene unas pocas calles, sus casas de piedra son rectangulares y por el pueblo se encuentran una regular cantidad de hórreos. En el centro de la aldea se halla la Iglesia de Nuestra Señora del Pando, muy cerca están los restos de una mina y al final del pueblo pudimos ver un «texu» (tejo) histórico, además desde allí se obtiene una maravillosa vista de la Sierra de la Sobia.

¿Que se puede ver en La Focella?

Al pie del pueblo la laguna de La Focella, es una laguna de origen glaciar que durante el verano se seca, pero con la llegada del invierno vuelve a anegarse. Una de las rutas de senderismo menos frecuentada por los turistas es la excursión a la Cascada del Xiblu. Con un recorrido ida y vuelta de siete kilómetros, es apta para todo público y atraviesa zonas de bosques con paisajes de montaña encantadores. El camino comienza desde el núcleo del pueblo y avanza entre prados, hermosas vistas del valle y el hayedo de Montegrande, un bosque de enormes hayas.

Después de cruzar un bonito puente, tendrás que superar un desnivel de 100 metros en un kilómetro de recorrido. Aquí llegarás a la cascada, considerada de las más bonita de Asturias. Algunos de sus tramos están embarrados y puede complicar la travesía si hay niños (de todas maneras, es factible hacerlo). El tipo de recorrido es lineal, con un desnivel de 255 metros y una altura máxima de 1234 metros sobre el nivel del mar. De todos modos, esta es solo una de las rutas de senderos posibles, pero a nuestro parecer una de las más bonitas.

27. Luarca

Luarca - Pueblos más bonitos de Asturias
Luarca

La hermosa villa marinera de Luarca, en la Edad Media fue un importante puerto pesquero. Cuenta con barrios antiguos, puentes, palacios, restos de una fortaleza y bellas mansiones. Además, tiene el cementerio más bonito de Asturias y del Cantábrico, dos hermosas capillas y dos espectaculares miradores. Comenzamos visitando el barrio de El Cambaral (cangrejal en asturiano). Sabemos que Luarca tiene la forma de un anfiteatro y, desde la Edad Media, sobre uno de los laterales fue creciendo el Barrio de «El Cambaral» con sus callejuelas estrechas e irregulares.

En su parte más alta se halla la Mesa de Mareantes y Navegantes, el cementerio, la Ermita de la Virgen de la Blanca, el Faro y los restos de una muralla del siglo XVI. La Mesa de los Mareantes fue el lugar de reunión durante 800 años de los mareantes y navegantes. Si subes desde el puerto, conocerás uno de los cementerios más pintorescos de Asturias. En él se hallan los restos de Severo Ochoa, un ilustre luarquín, que en 1959 obtuvo el Premio Nobel de Medicina. Muy cerca encontrarás la Ermita, que está dedicada a la Virgen Blanca y es del siglo XVII. Junto a ella el Faro, que es de 1862 y tiene la torre con la vivienda para el farero. Se halla a 54 metros sobre el nivel del mar y el haz de luz tiene un alcance de 20 millas.

¿Qué más se puede ver en Luarca?

En el centro neurálgico y comercial de Luarca, está la Plaza de Alfonso X el Sabio (Anteriormente Plaza Nueva). Es la principal plaza del pueblo y frente a ella se encuentra la Oficina de Turismo, en una construcción del siglo XVIII (Casa de los Marqueses de Gamoneda). Asimismo, puedes ver el Ayuntamiento y el Quiosco de la Música. Sobre la calle Párroco Camino, la Iglesia de Santa Eulalia, que es de origen medieval y está totalmente restaurada, es digna de ver. Para conocer un bonito edificio que se asemeja a un faro y data del año 1890, nada mejor que visitar el Espigón de la Marchica y el Club Náutico.

Otra de las atracciones de Luarca son sus puentes sobre el Río Negro (son siete). Los más emblemáticos son el Puente del Beso que se halla rodeado de pintorescos bares, el Puente Nuevo, el Puente de los Peregrinos y el Puente de Madera, entre otros. En tu visita a Luarca, también encontrarás el Mirador del Chano, los Jardines de la Fonte Baixa y por supuesto su Puerto Pesquero, el Puerto Deportivo y la bella playa de Luarca, en forma de concha, con 450 metros de longitud y todos los servicios.

28. Viavélez

El bonito pueblo de pescadores Viavélez, con sus coloridas casitas, y que parece colgado de los acantilados, es como ver un cuadro de un famoso pintor. Su puerto, la brisa del mar y el suave aroma marino, son el complemento perfecto de las barquiñas amarradas en el espigón. En la entrada del pueblo se halla el parking, donde aconsejamos dejar el coche (dentro de la aldea es muy difícil aparcar). Recorre a pie sus calles de pizarra de las cuales muchas descienden hacia el mar, y déjate llevar por ellas para contemplar sus hermosas playas.

Si continuamos hasta la punta del espigón, tendremos unas vistas excepcionales del Cantábrico y por encima de este punto hallarás un mirador con zonas de picnic y algunos senderos que se dirigen a Tapia de Casariego, Navia o Punta de la Cruz, rutas por las cuales pasarás por bellísimas playas como Castello, Pormenade o la de Porcía. Si subes a la Punta de Lleitavida llegarás al mirador de La Atalaya, desde donde obtendrás una postal del Puerto de Viavélez (aquí lo llaman El Porto), que está en la desembocadura del río Vío.

Se trata de un pequeño puerto, que albergaba astilleros y el mirador era usado para avistar ballenas en el Cantábrico. Para ascender al pueblo debes tomar la calle Corín Tellado. Luego por las estrechas callejuelas empedradas, podrás conocer algunos edificios importantes como el Palacio de Jardón, una construcción neoclásica. Viavélez es uno de los rincones más bonitos que no puedes dejar de visitar, si quieres conocer un pequeño pueblito costero de la costa asturiana.

29. Cangas de Onís (Cangues d’Onís)

Cangas de Onís - Pueblos más bonitos de Asturias
El emblemático puente medieval de Cangas de Onís

Designado como Pueblo Mágico 2021, con el monumental puente romano que lo separa del Concejo de Parres, y del que le corresponde una mitad, Cangas de Onís es la puerta a los Picos de Europa. Ubicado entre el río Sella y las imponentes montañas, podrás encontrar cuevas escondidas, verdes bosques, ríos con aguas cristalinas y majestuosos lagos.

En el centro del pueblo, la plaza principal reúne los edificios más importantes de la ciudad: el edificio de la antigua Audiencia, una construcción neoclásica, hoy utilizado por el Ayuntamiento, el Palacio Cortés del siglo XVI, la monumental Casa Dago, que es la sede de las oficinas del Parque Nacional de los Picos de Europa y la Iglesia de la Asunción (conocida como la de Santa María), de tres pisos y el campanario con seis campanas. Asimismo, en la plaza se encuentra la estatua de Don Pelayo, primer rey de Asturias y todos los domingos se celebra un mercado de frutas, quesos, ropa y productos típicos.

Más cosas que ver en Cangas de Onís

Si bien hay mucho que ver en Cangas de Onís, sobre la calle San Pelayo se concentra el casco antiguo y en su recorrido hallarás una gran variedad de tiendas. En ellas puedes adquirir desde ternera asturiana, hasta queso gamoneu y productos típicos. A orillas del río Sella se halla el Monasterio de San Pedro, un edificio de la arquitectura romana, que en la actualidad es un parador turístico. Asimismo, se realizan concursos, fiestas y ferias durante todo el año, destacándose el Concurso de Lanar y Cabrío, el 12 de marzo, la Feria de Primavera el 23 de abril, la Fiesta de San Antonio, en junio y el 12 de octubre la Feria de Otoño y el Concurso Exposición de Quesos.

Para los amantes del senderismo, Cangas de Onís dispone de una gran cantidad y variedad de rutas. Desde travesías por frondosos bosques, rutas hacia Covadonga o hasta alcanzar alguno de los Picos de Europa, con duraciones que varían desde una hora y media de caminata hasta 10 días de viaje. Conocer Cangas de Onís, es un placer que no debes ni puedes perderte. Además, te brindará la oportunidad de visitar uno de los pueblos más bonitos de Asturias.

30. Serandinas (Serandías)

Serandinas
Serandinas

Ubicada en el Concejo de Boal, Serandinas está emplazada, como un gigantesco balcón, en la margen izquierda del río Navia. En una zona eminentemente agrícola ganadera, cuenta con excelentes hortalizas y patatas de gran calidad. Además, son famosas sus carnes de ternera, cabrito, cordero y cerdo. Por formar parte de la cuenca hídrica del río Navia y por su cercanía al Embalse de Arbón, Serandinas fue pionera en el desarrollo del turismo fluvial en Asturias.

Es común ver en sus casas canoas y kayaks, que son utilizados para aventurarse en los descensos del serpenteante y caudaloso torrente del Navía. Poseedora de tradicionales casas de piedra con el típico tejado de pizarra negra, la aldea emana una sensación de paz que, mezclada con la autenticidad de su gente y la belleza natural que le otorga su ganado pastando apaciblemente en sus praderas.

Más cosas que ver y hacer en Serandinas

En Serandinas encontrarás ese encanto que lo hace un lugar ideal para alternar el descanso y la aventura. Si a eso le sumamos que, al arribar al pueblo observarás la imponente imagen de la iglesia de Santa Marina (la de la fotografía), tendrás una de las postales más bellas de Asturias y tal vez de España. En las cercanías, también hallarás hermosos palacios, y casonas, como asimismo, restos arqueológicos invalorables como las pinturas rupestres de Cova del Demo, que representan figuras de animales y seres humanos de la prehistoria.

Por supuesto, no podemos soslayar la gastronomía, ya que, en una región con tantos recursos naturales, la materia prima de los alimentos forma parte de la dieta diaria de los lugareños, siendo famosos los caldos de cimois, rabizas y berzas. En cuanto a las carnes, el lacón con cimois y cachelos, las empanadas y los embutidos, ocupan un lugar preponderante en la comida local. Si quieres algo especial, puedes optar por los productos de la caza, como la perdiz, la liebre, la arcea, el corzo o el jabalí.


Hay casi 7000 pueblos bonitos en Asturias, y estos han sido solo 30 de ellos. En ellos podrás disfrutar de las costumbres típicas asturianas, rodeadas de un entorno mágico. Bien puesto tiene su apodo de «paraíso natural», es que, cada rincón de Asturias es un verdadero paraíso, ya sea por sus paisajes, su gastronomía o la amabilidad de su gente.

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