Perlora, la ciudad de vacaciones abandonada de Asturias

Está ubicado a 15 kilómetros de Gijón, en el Concejo de Carreño y en un predio de más de 30 hectáreas frente al mar Cantábrico. Perlora es una ciudad de vacaciones que llegó a albergar a 2000 veraneantes durante cada temporada. Con un entorno natural, es una especie de ciudad jardín y entre las construcciones no hay vallas que las separen entre sí, convirtiéndolo en un gran espacio verde, ideal para pasear en bicicleta, realizar una caminata o para disfrutar alguna de las mejores playas de Asturias.

Disponía de una iglesia, el edificio de la dirección, un comedor principal, uno secundario y unidades residenciales. En total contaba con 264 viviendas, que tenían un máximo de 60 metros cuadrados, con una altura que no debía exceder los dos pisos. Estaban realizadas con una combinación de la arquitectura tradicional asturiana, con toques de modernismo únicos en la zona.

Origen y apogeo de la ciudad vacacional

La Ciudad Residencial de Perlora, se inauguró en 1954 y fue creada por la Obra Sindical de Educación y Descanso, para los trabajadores, en su mayoría de la administración pública. En su apogeo tuvo 200 trabajadores y se llenaba de gente durante las décadas del 60, 70 y 80 del siglo XX.

Se lo conoce también como el “Marine d’or asturiano”, y a pesar de estar abandonado, actualmente es uno de los lugares más curiosos de Asturias. No obstante, la gente sigue yendo, y tanto en las terrazas de las casas abandonadas, en el césped y en las diversas playas de alrededor, te encuentras con personas tomando sol.

Declive y abandono de Perlora

Casa abandonada en Perlora
Casa abandonada en Perlora

En 1982, el Estado español le otorgó la administración de Perlora al Principado de Asturias, que gestionó su control hasta 2006, año en el que cesó en sus actividades vacacionales por grandes pérdidas económicas. Hubo un proyecto de adjudicar el control a un consorcio de empresas asturianas, por 50 años, con una inversión de 83 millones de euros, hecho que no se concretó debido a diferencias entre las partes y, en el 2010, habiéndo agotado los plazos se desistió de la idea.

Desde el año 2013, la Consejería de Hacienda y Sector Público han realizado aportes para mantenimiento, pero esto no fue suficiente, para detener el deterioro lógico causado por el tiempo. En la actualidad se realizan pequeños trabajos de mantenimiento y hay patrullas que se ocupan del control, para que no se usurpen las casas abandonadas.

Como llegar a Perlora

Parking de Perlora
Parking gratuito en la entrada de Perlora
  • Desde Gijón: Gijón es la ciudad más cercana a Perlora y llegar es relativamente fácil, ya que, puede accederse por autobús, coche, tren, o taxi, estimándose que el tiempo para recorrer los 15 kilómetros que los separa, es de unos 15 minutos.
  • Desde Avilés: Hay 4 maneras de llegar desde Avilés hasta Perlora, en tren, autobús, taxi o en coche. La distancia es de 22 kilómetros y el tiempo para llegar es de aproximadamente 20 minutos.
  • Desde Oviedo: La distancia es de 35 kilómetros y el tiempo en coche particular o taxi, es de 27 minutos. Sin embargo, también se puede llegar en tren o autobús y tardarás poco más de una hora.

Al llegar a la ciudad abandonada de Perlora, existe un parking totalmente gratuito, donde no es difícil encontrar sitio. Solo deberás tener un poco de paciencia, sobre todo si vas en la temporada alta, por la gran afluencia de visitantes.

Mejor época para ir a Perlora

El tiempo en Perlora suele ser como en gran parte del Principado de Asturias, tiene un clima oceánico y bastante lluvioso. Los veranos son húmedos y en invierno la temperatura es fría y la lluvia es bastante frecuente. En realidad, nunca se sabe que tiempo va a hacer. Por ejemplo, hay veces que en verano llueve y en invierno hace sol. Lógicamente, en verano hay más probabilidades de que no llueva, el calor no es excesivo y se pueden hacer excursiones.

No obstante, los mejores días, en cuanto a ausencia de precipitaciones, son de mediados de julio a finales de agosto, para aprovechar las playas. Durante el otoño y la primavera, lo ideal, es visitar Perlora para disfrutar de un asado o una barbacoa en familia, con la compañía de amigos o en la intimidad con tu pareja. Todo ello acompañado de un entorno natural realmente precioso.

Paseo costero en Perlora
Paseo costero en Perlora

Los Camping de Perlora

Para quienes no se resignan a la pérdida de Perlora y quieren seguir disfrutando de estar en contacto con la naturaleza, las playas y el mar, muy cerca de Carranques hay dos campings con todas las comodidades.

Camping Perlora

Ubicado en la península de Perán entre la playa de Palmera y Playa de Carranques, el Camping Perlora cuenta con todas las instalaciones que incluyen duchas, baños, lavandería, fregaderos e instalaciones para discapacitados.

Es sumamente tranquilo, de fácil acceso y con unas vistas espectaculares al azul del Cantábrico, desde la cancha de tenis, la sala de televisión (que cuenta con un ventanal panorámico) y desde la terraza del restaurante. No se permiten vehículos de dos ejes, pero sí se permite concurrir todo el año con nuestros más fieles amigos: los perrines.

  • Teléfonos:  985870048 / 670509188.

Camping Buenavista

Este amplio camping dispone de 728 parcelas con vista al mar, posee duchas con agua fría y caliente, grandes baños, baños para minusválidos y cambiador de bebés. Además, cuenta con una zona de juegos que incluyen ping-pong, billar, petanca, y parque infantil. Asimismo, tiene un amplio restaurante con desayunos y menú diario, supermercado, cajas fuertes y buzón de correos.   

Esta ubicado a 50 metros de la playa de Carranques, se encuentra a 3 minutos escasos caminando de la playa a la que se puede acceder a través de una salida privada desde el mismo camping. Tiene impresionantes vistas al mar y a las pequeñas calas que rodean el camping. Es muy tranquilo y el personal es atento y servicial.

  • Teléfono: 615325343.
Camping Buenavista - Perlora ciudad de vacaciones
El camping Buenavista, junto a Perlora

¿Qué se puede ver en Perlora?

En el acceso a la ciudad puede verse una estructura de acrílico, en muy mal estado, en el que puede leerse «Perlora, ciudad de vacaciones». Pese a que se halla totalmente abandonada, llama la atención su formato y estructura edilicia. Además de las viviendas, disponía de edificios administrativos, parques infantiles, zonas de ocio, restaurantes, áreas deportivas e incluso una iglesia de extraño formato, situada en lo que fue la Plaza Pelayo. También, justo en el área recreativa, hay un chiringuito donde podrás disfrutar de un café, un helado o simplemente alguna de las necesidades básicas.

Las casas curiosas y abandonadas

Casa en Perlora ciudad de vacaciones
La naturaleza apoderándose de una casa en Perlora, la ciudad de vacaciones abandonada

Las casas están invadidas por la vegetación, las pinturas se han decolorado, las ventanas de madera se han resquebrajado y muchas de las paredes se hallan recubiertas de hiedra, musgos y grafitis descoloridos. Algunos edificios se han derrumbado, los pavimentos están levantados y las baldosas destruidas e invadidas por la hierba. Solo se hallan en buen estado el parking, que aparentemente fue restaurado recientemente y las farolas que se encienden al atardecer.

Entre las calles, que curiosamente tienen nombre de ciudades, como calle Gijón, calle Langreo, calle Oviedo, calle mieres, es común ver personas mayores caminando, gente corriendo o paseando perros y una cantidad enorme de gatos, gaviotas y algunos pequeños animales salvajes.

Las Playas de Perlora

Además del equilibrio entre las construcciones y la naturaleza, el principal atractivo de Perlora ciudad de vacaciones son sus playas. Existen dos playas principales y otras más pequeñas y alejadas, pero no por eso menos bellas. Las más importantes son la Playa de Carranques y la Playa de Güelgues (Huelgues) o La Cabaña. Las restantes son: La Playa de La Isla o Entrellusa, Playa de Los Curas y Playa de Madrebona.

Es importante destacar que, durante el verano, no está permitida la permanencia de animales de compañía en las playas del concejo. No obstante, los dueños de perros buscan calas y playas escondidas que carecen de vigilancia para acudir con sus mascotas, pero CUIDADO, eso no impide que si un día aparecen, te caiga una multa con la desorbitada cantidad de 1500€.

· Playa de Güelgues

Al llegar al complejo edilicio, nos encontramos con un arenal rodeado de rocas. Generalmente era utilizado por los visitantes, para realizar las barbacoas o emplazar sus carpas. Es la Playa de Huelgues o Güelgues, muchos la llaman la Playa de la Cabaña, porque hace años existía un bar con ese nombre.

Es la playa más tranquila, ya que, al estar rodeada por rocas, éstas la protegen y la hacen segura para tomar baños. Tiene muchas zonas verdes y tiene un sistema intermareal que hace que entre las piedras se encuentren oricios, actinias, llámparas y pulpos. Es mayormente de arena, dispone de un moderado equipamiento y tiene 120 metros de largo, con un ancho promedio de 30 metros. Posee aparcamiento (Más de 100 plazas), acceso para minusválidos y un grado de ocupación medio.

· Playa de Carranques

Vistas de la Playa de Carranques
Vistas de la Playa de Carranques

Como escondida en el monte, la Playa de Carranques, esta formada por dos arenales con forma de concha, separadas por rocas, a la que se puede acceder por medio de unas escaleras en las piedras. Con un pasado como puerto ballenero, está rodeada de un paisaje de ensueño, compuesto por calas, cuevas y una exuberante vegetación. Frente a la playa se halla la isla de Entrellusa en la que se encontraba el puerto (instalado según las crónicas desde el año 1232).

Con una longitud de 220 metros y un ancho promedio de 40 metros, es de arena dorada, tiene un oleaje moderado y posee un arrecife coralino fósil. Tiene un área recreativa con cafetería, servicios, parrillas, salvamento, limpieza, aseo y ducha, en un marco de excepcional belleza, ya que está inmersa en una extensa pradera.

Las otras tres playas que puedes encontrar en Perlora son menos frecuentadas, pero no menos bellas:

  • Playa de la Isla o Entrellusa: Es una pequeña cala, cuyo pasado de puerto ballenero realza su belleza natural.
  • La Playa de los Curas: Situada al oeste de Carranques, es una playa discreta e íntima, pero carece de servicios.
  • Playa de Madrebona: Durante la marea baja se une a la de Carranques, es tranquila, con baño seguro y un buen acceso.

Ruta El Tranqueru – Paseo costero

Senda de la ruta el Tranqueru
Senda de la ruta el Tranqueru

Con una extensión de 3 kilómetros, este interesante paseo une cuatro playas de la costa de Carreño. Partiendo desde el estacionamiento de la Playa de Carranques, recorre los acantilados, por los que circulaba la vía férrea de la línea «El Carreño» que unía Gijón-Avilés. Pasa por tres túneles, el primero de los cuales se halla a 400 metros de iniciar el recorrido. Luego de hacer 300 metros más llegamos al segundo, que se halla cerca de la playa de los Tragones.

Tras andar un kilómetro, arribamos a la Playa El Tranqueru, una cala de roca y arena, de difícil acceso y 250 metros de longitud. El tercero de los túneles se encuentra 600 metros más adelante, y que nos lleva al destino final: la playa de Xivares. Se trata de un paseo con un gran valor paisajístico, y para regresar debemos hacer el camino inverso. Una ruta imprescindible que puedes hacer en Perlora ciudad de vacaciones.


Es una maravillosa obra, que tuvo un fin noble y futurista, lamentablemente se derrumbó por circunstancias que nunca podremos determinar fehacientemente. De todos modos, fue tan importante que aún hoy, es visitada por miles de personas, movidas por la curiosidad, la costumbre y los recuerdos. Hay un imán que atrae, y pocos pueden sustraerse a la tentación de conocer Perlora, la ciudad de vacaciones que no fue.

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