50 cosas que ver y hacer en Nápoles

Además de nuestra guía de lugares que visitar en Nápoles, existen otras maneras no tan conocidas de disfrutar de la ciudad. Para descubrirlas, solo debes alejarte de las rutas turísticas convencionales e investigar en los barrios más apartados, en los rincones de la campiña y en los recovecos increíbles que tiene la ciudad, y que tal vez, solo conozcan los napolitanos. En esta lista de 50 cosas que ver y hacer en Nápoles podrás conocer, disfrutar y satisfacer tu Ilusión Viajera visitando los lugares más exóticos, desconocidos y secretos de Nápoles, incluyendo varios lugares de Nápoles para ir con niños.

1. Estación zoológica Anton Dohrn

Fundado por el zoólogo Anton Dohrn en 1872, en septiembre de 1873 permitió que fuera visitado por la comunidad científica, y en enero de 1874, fue abierta al público en general. Es el acuario más antiguo de Italia y su sistema fue modelo en la investigación científica moderna, ya que luego fue adoptado por otros centros de investigación.

Consta de 23 tanques distribuidos en forma de herradura, donde habitan peces pequeños y otros más grandes. Mantarrayas, morenas, camarones y tortugas (que son rescatadas de las redes de pesca y devueltas al mar), componen el universo de especies del golfo de Nápoles. Visitar la Estación Zoológica Anton Dohrn es una de las mejores cosas que hacer en Nápoles con niños.

2. Palacio de los Espíritus

Construida en el siglo I a.C. a lo largo de la costa de Posillipo, en el Parque Arqueológico-ambiental de Pausilypon, hallarás esta antigua edificación de la época romana. El Palazzo degli Spiriti, en Marechiaro, es un lugar lleno de historia y misterio, ya que algunos le atribuyen que fue una piscifactoría para la cría de morenas (una exquisita anguila del Mediterráneo). Los antiguos pescadores, además, crearon la leyenda que, en las ruinas de lo que fue el palacio habitan espíritus y fantasmas. Visitarla de noche, verás el lugar poblado de pescadores y bañistas que realizan inmersiones acrobáticas y otros que toman un baño en las playas que la rodean. Si hay algo que ver en Nápoles realmente atractivo, ese el Palacio de los Espíritus.

3. Iglesia de Santa Maria Francesca de las Cinco Llagas

Muy cerca de Vía Toledo, una de las principales calles de Nápoles, sobre Vico Tre Re, en los famosos barrios españoles, se encuentra la iglesia Santa Maria Francesca delle Cinque Piaghe. Esta famosa iglesia napolitana se diferencia de otras, porque exteriormente tiene el aspecto de una casa común. Es que, está emplazada en una calle que toma el nombre de un hotel del siglo XVI dedicado a los tres reyes magos y donde Anna María Gallo a la edad de 16 años ingresó como novicia en la Orden de la Reforma de St. Pietro d’Alcantara, huyendo del maltrato de su padre (quería que se casara con un rico pretendiente).

Cambió su nombre por el de Maria Francesca delle Cinque Piaghe, alojandose en la casa de Vico Tre Re hasta su muerte. Es por eso que conserva las características de una casa de familia, donde sus tres habitaciones fueron transformadas en capilla. Los napolitanos concurren en masa para agradecer que después de 105 bombardeos durante la guerra, el barrio prácticamente no sufriera daños y en la capilla se conserva la “silla del dolor”, en las que se sientan las mujeres que desean ser madres y que, por diversas circunstancias no pueden serlo. Visitar la Iglesia de Santa Maria Francesca de las Cinco Llagas, es una de las cosas más originales que hacer en la ciudad napolitana.

4. El Zoo de Nápoles

Ubicado en el barrio de Fuorigrotta, el zoológico napolitano se fundó en 1940, pero se habilitó al público al finalizar la guerra en 1949, siendo el segundo en Italia (después del de Roma). Tiene 409 especies de animales y 202 clases de plantas y se divide en varias áreas temáticas, como ser: área de elefantes, área de tigres, casa de reptiles, área de tortugas africanas, granja educativa, área de cocodrilo, insectario, un anfibiario y un parque de dinosaurios.

Dispone asimismo, de dos zonas diferenciadas, una de sabana con cebras, antílopes, ñus, grullas, hipopótamos y jirafas y otra con lémures, tapires, canguros, suricatas, osos hormigueros, focas y de animales más grandes como osos, focas, elefantes, tigres, leones etc. Dispone de curiosidades como los monos Siamang alimentándose con frutas, leones comiendo carne en una caja con forma de cebra y otras excentricidades. También los niños gozarán con un anfibiario que es único en Italia y una sección 2020 relatando la aparición del hombre y la prehistoria en un «ZOOrassicPark». Sin duda es otra actividad muy original que puedes hacer en Nápoles.

5. Iglesia de Santa María del Faro

En el pequeño puerto de Marechiaro, ubicado en el distrito de Posillipo, se encuentra la Parroquia de Santa María del Faro. Construida en el siglo XIII, sobre las ruinas de un antiguo faro, del que la Virgen tomó su nombre, fue modificada al estilo barroco en el siglo XVIII por el arquitecto Ferdinando Sanfelice. Se trata de un edificio de una sola nave, con capillas y muebles romanos, que también contienen retos de la villa romana de Pausylipón.

Isidoro de España en sus crónicas manifiesta que la luz del faro guió a los barcos hasta el puerto y después de ser demolido se construyó la iglesia (se llamó Santa María del Faro). Desde el cementerio de la iglesia puede verse el Golfo de Nápoles en su totalidad y en días claros se puede admirar Sorrento, Capri, Ischia y Prócida. Asimismo, se ubica cerca de Posillipo y de sus bellas playas. Visitar la iglesia de Santa María del Faro es una de las mejores cosas que hacer en Nápoles, ya que además de conocer la iglesia tendrás una de las más hermosas vistas del Mediterráneo napolitano.

Iglesia de Santa María del Faro en Nápoles
Iglesia de Santa María del Faro en Nápoles

6. La movida nocturna de Nápoles

Si en Nápoles preguntas dónde están los bares, inmediatamente te señalarán el distrito de Chiaia, en la zona de San Pasquale. Los jóvenes se reúnen por la tarde-noche en torno a Piazza Vittoria y los turistas se sienten atraídos por el ambiente festivo, donde el buen vino y las delicias culinarias nunca faltan. Asimismo, hallarás espléndidas tiendas y el PAN (Palazzo delle Arti de Nápoles), que es un activo centro de arte joven. El ambiente cambia en Piazza Bellini y Piazza Dante, donde predomina el contexto universitario, con librerías y puestos callejeros de libros y películas, y que se aglutinan en torno al arco de Port’ Alba.

En Piazza Bellini, durante la noche los jóvenes de Nápoles se reúnen bajo la estatua del gran compositor para divertirse bebiendo un spritz, o disfrutando un café en las famosas cafeterías de la zona. Por via Tribunali encontrarás muchos cafés literarios y bares. También en Piazza dei Mártiri podrás beber un buen café y planificar los pasos a seguir en tu movida nocturna. Aprovechar la vida nocturna napolitana es una de las mejores cosas que puedes hacer para divertirte en la ciudad.

7. Visita la Ciudad de las Ciencias

Ubicada en vía Coroglio, frente al mar y a unos 15 kilómetros de Nápoles, este museo de ciencia interactivo es ideal para niños, adolescentes y para los amantes de las ciencias de todas las edades. Las instalaciones albergan exposiciones científicas y educativas y se dividen en varias áreas:

  1. Mostra sul mare: Exhibe el sistema marino mediterráneo, su biodiversidad y su desafío ambiental. Con acuarios táctiles y reconstrucciones ambientales de los ecosistemas marinos.
  2. Corporea: Dedicada a la anatomía humana, permite a los niños interactuar en tres sectores de 2500 metros cuadrados cada uno.
  3. Planetario 3D: Galaxias, planetas y estrellas Estudia los misterios del cosmos con el uso de gafas 3D que, sumado a una excelente acústica, te hará disfrutar de un envolvente y único espectáculo del universo.
  4. FabLab dei piccoli: Dedicado a taller para experimentar para los más chicos.
  5. Insetti & Co: Más de 200 metros cuadrados divididos en seis secciones con insectos vivos, microcámaras y microscopios. Otra de las mejores cosas que hacer en Nápoles con niños.

8. Museo Nazionale di Nápoli – Gabinete de objetos obscenos

En 1819 la dirección del museo decidió crear un gabinete secreto para las 102 obras atesoradas en el museo, referidas a escenas sexuales. Así fue que gran cantidad de objetos fálicos, esculturas y pinturas de ninfas, sátiros y hermafroditas representados en una infinidad de juegos eróticos. Esculturas de Príapo con su falo erecto, lucernas, campanillas y representaciones eróticas más o menos eróticas fueron ingresadas a una sala que pocas personas podían visitar.

Durante más de 200 años ese gabinete permaneció oculto al público y solo pudo ser visitado por un escaso público que se limitó a científicos, nobles, monarcas y algunos aventureros que sobornaban a los guardias para ingresar. Desde el año 2000 después de décadas de censura, la sala se abrió al público, con las limitaciones lógicas (a partir de los 16 años) que impone su material. Entre los objetos exhibidos se destaca la estatua de Pan y la Cabra (representa al dios Pan apareándose con una cabra) hallado en 1752 durante las excavaciones en Pompeya. Realmente una original sala, que te permitirá ingresar al extraño y enigmático mundo de la antigüedad.

9. Visita una granja de búfalos

La mozzarella de búfala representa la excelencia gastronómica de la región de Campania, ya que ostenta las siglas DOP por cumplir con las regulaciones fijadas por la Denominazione di origine controllata. La mayor cantidad de leche y procesamiento de la región se produce en Battipaglia y Paestum y se remonta a la época de los árabes, que fueron los que introdujeron la especie.

Si quieres ver elaborar y degustar la Antica Mozzata di Battipaglia di Latte di Bufala, debes ir a la Lachería La Fattoría, en Battipaglia. Creada en 1930 por Don Sabatino Scioro, sus nietos continúan con la tradición familiar en la fabricación de mozzarella, que tiene el sabor dulce de la leche de búfala, con una consistencia elástica única en el mundo. Haz un paseo a Battipaglia y conoce una fábrica de mozzarella, tendrás una de las mejores experiencias en Nápoles.

10. Islote de Vivara en Procida

Capri, Ischia y Procida son tres bellas islas del Golfo de Nápoles, y de las islas más bonitas de Italia. Pero quizás quieras conocer algo diferente, algún lugar que no esté lleno de turistas y te permita estar en contacto con la naturaleza salvaje y virgen, conectada al mar y llena de historia. Todo eso lo hallarás en Vivara. Accesible desde la isla de Procida por un antiguo puente, fue elevada en 1974 a área naturalista protegida, y desde 2002 Reserva Natural Estatal. Poblada por conejos salvajes, plantas raras y aves acuáticas, alberga piezas arqueológicas de origen micénico (edad de bronce-1600 a 1200 aC.).

Este lugar es elegido por los amantes del submarinismo y el snorkel, sus aguas son ricas en plantas marinas y variadas especies de peces. Ademas, el islote es lo que queda de un cráter volcánico, tiene 0,38 kilómetros cuadrados y un contorno de 3 kilómetros, con una gran cantidad de senderos rodeados de una incontaminada y exuberante vegetación. Tiene solamente una construcción que data de 1681, construida por el Duque de Guevara, la cual, desde su terraza te permitirá visualizar toda la zona de la Campania y de la isla de Procida. Un espectáculo natural imperdible que puedes ver en Nápoles.

Islote de Vivara en Nápoles
Vistas del Islote de Vivara

11. Iglesia de Sant’Antonio a Posillipo

Fundada en 1642, fue utilizada como sanatorio, en 1750 se construyó la sacristía, en 1754 el campanario y en 1755 el claustro. Durante la dominación francesa se destinó a uso civil y en 1824 el rey Fernando II de Borbón se las entregó a los dominicos. Ubicada sobre Via Minucio, Felice las rampas de Sant’Antonio a Posillipo, también llamadas trece bajadas de Sant’Antonio, es un sistema de curvas y estrechas bajadas que te permitirán observar la Nápoles fascinante y misteriosa.

Desde el Vesubio que se erige sobre el Golfo hasta los majestuosos palacios de la Riviera. Podrás ver además, el Castel Sant’Elmo y el Castel dell’Ovo y observar el paseo de Mergellina en su totalidad, con los barcos amarrados en el puerto. También tendrás una hermosa vista del jardín escondido del santuario. Si quieres obtener las mejores vistas de Nápoles, debes transitar las rampas de Sant’Antonio y recalar en su terraza, realmente vale la pena hacerlo.

12. Halla relajación en un parque

Rodeado de frondosa vegetación y ubicado en la colina de Posillipo, el parque que lleva su nombre es el lugar perfecto para visitar con niños en Nápoles. Dispone de una zona para juegos, pista de atletismo, campo de fútbol y podrás ingresar con patines, bicicleta e incluso perros. Desde el parque puedes ver las islas de Capri, Procida, Ischia, el golfo de Pozzuoli y el centro histórico de Nápoles.

Construido a finales de 1920, se inauguró en 1931 como Parque de la Victoria, luego tomó el nombre de Parco della Rimembranza. En 1975 se creó una «cavea» para conciertos y en 1997 se remodeló y se prohibió el acceso de automóviles, siendo reabierto definitivamente en 2002. Entre las numerosas especies de plantas debemos destacar olivos, robles, encinas y plantas como romeros, mirtos y phillyreas típicas del Mediterráneo. También es un Parque Literario, ya que revive el ambiente de los Grand Tours de los siglos XVIII y XIX a través de las instalaciones. Conocer el Parque de Posillipo es otra de las cosas interesantes que puedes hacer en Nápoles.

13. Un día de agroturismo en el Parque Natural Regional Taburno-Camposauro

Una de las zonas poco conocidas de la Campania, pero no por eso menos bella, es el Parque Natural regional de Taburno-Camposauro. Ubicado en la cadena de los Apeninos, se eleva sobre el valle del Calore y está conformado por el Taburno (1391m), el Camposauro (1388m) y el Pentime (1170m). Con excelentes vinos, tratamientos termales, sendas para bicicletas y rafting, es ideal para realizar un picnic, especialmente para conocer con niños. Son 12.370 hectáreas que, desde 2002 recibe a los viajeros (no turistas) para disfrutar de la naturaleza y también, porqué no, de una buena copa de vino.

En el parque hallarás una frondosa vegetación, pozos con aguas cristalinas, cascadas, bellos senderos y además, recursos de interés histórico y cultural, como el depósito de fósiles de Pietraroja. Podrás aventurarte en la garganta de Caccaviola en canoa o conocer el pueblo de Sant’Agata de ’Goti con sus bellas calles y sus impresionantes monumentos. Dentro del parque la finca «Il Tasso del Taburno», con acceso gratuito te permitirá disfrutar de un día campestre con paseos a caballo y degustación de vinos y platos típicos. Además de una hermosa vista, dispones de fuentes con agua potable y un área con parrillas. Sin duda una de las cosas más originales que hacer en Nápoles.

14. Obelisco de Portosalvo

Erigido en 1799 para celebrar la victoria del ejército de la Santa Fe sobre los jacobinos y la restauración de los Borbones al trono, El obelisco de Portosalvo es uno de los monumentos simbólicos del poder borbónico.  Durante más de diez años, la vista del monumento estuvo bloqueada por la estructura metálica de soporte que se instaló para apuntalarlo. Este espléndido monumento pasó desapercibido durante varios años, hasta 2016 cuando finalmente fue devuelto a la ciudad.

Ubicado entre Via Cristoforo Colombo y Via Alcide De Gasperi, se halla junto a la iglesia de Santa Maria di Portosalvo y la fuente de la «Maruzza» (se llama así porque en el centro tiene la escultura de un caracol). El obelisco está construido en mármol y piperno (roca volcánica del Campi Flegrei utilizada desde la época de los romanos). Tiene cuatro caras y en cada una, tiene grabada en medallones de mármol a: San Gennaro, Sant’Antonio, San Francesco di Paola y la Virgen de Portosalvo, obra del escultor Angelo Viva. Conocer el obelisco de Portosalvo, es otra de las cosas que no puedes dejar pasar en tu visita a Nápoles

15. Visitar Paestum

Uno de los mejores destinos arqueológicos para las familias y para los niños es Paestum, una de las colonias griegas más importantes del sur de Italia. Situada en la parte oriental del Golfo de Salerno hallarás historia, buena comida, naturaleza y un excelente vino. Dispone de hermosas y espaciosas playas de arena dorada rodeada de pinares. Por supuesto, al igual que Battipaglia verás muchas plantas elaboradoras de mozzarella de búfala, y también podrás visitar alguna de ellas.

En esta zona se produce una importante variedad de vinos como, por ejemplo: el Coda di Volpe, Aglianico, Falanghina Asprinio y otros, en blanco, tintos y rosados. Entre las bellezas naturales podrás apreciar el Oasis Torre di Mare, el Parque Nacional Cilento, la Reserva Natural Foce Sele-Tanagro que tiene alrededor de siete mil hectáreas de bosques de pinos y varias especies de animales. Pero el principal atractivo de la zona es el Parque Arqueológico de Paestum y el Museo Arqueológico Nacional de Paestum.

En el parque arqueológico se conservan los restos de la antigua ciudad greco-romana como el templo de Atenea, el templo de Neptuno, el templo de Hera y el anfiteatro. En el museo podrás ver artefactos hallados en la zona, incluidas las losas pintadas de la Tumba del Nadador del año 480 aC.

Paestum en Nápoles
Visitar el Paestum es una de las mejores cosas que puedes hacer en Nápoles

16. Il Miglio d’oro (La milla de oro)

En 1738 Carlos de Borbón ordenó construir en la carretera que bordeaba el mar, desde San Giovanni a Torre Annunziata (en Portici), el Palacio Real. Todo comenzó (según dicen), cuando el príncipe francés Mauricio de Lorena, residiendo en Nápoles escuchó decir que en los alrededores de la ciudad había canteras de mármol de excelente calidad.

Fue entonces que compró varias parcelas entre Portici y Ercolano y comenzó a excavar buscando los preciados mármoles. Pero pronto se percató, que los únicos mármoles que había en la región, eran columnas y templos antiguos, hasta que aparecieron estatuas (las ercolanesi). Éstas fueron llevadas a Viena y las compró Augusto II de Sajonia, padre de la esposa de Carlos V, fue entonces que la reina Amalia de Sajonia que se enamoró de los hallazgos de Herculano, lo convenció de construir una gigantesca villa en Portici.

De inmediato, todos los nobles de la corte comenzaron a construir lujosas villas, rodeadas de bellos jardines, de las cuales se conservan 122. Es por eso que: por ser una obra maestra de la arquitectura barroca por lujo, opulencia y belleza se llamó a ese sector de la carretera «la milla de oro». Una vista encantadora que no debes perderte.

17. Teatro en el Jardín Botánico

Reconocida por el Ministerio de Patrimonio y Actividades Culturales y Turismo y la Dirección General de Espectáculos, la Asociación «I Teatrini» promueve y organiza talleres, espectáculos y seminarios de teatro para niños y jóvenes. Los actores de la Asociación de Teatro, desde el Jardín Botánico, presentan los cuentos de otoño y primavera de una manera totalmente original, bajo la sombra de los árboles y el delicioso aroma de las flores.

En los últimos años se representaron Pulcinella ’99, Santa Patrizia y Pulcinella, El alma de Pulcinella, Il Convitato di pezza, Duet y los espectáculos de Teatro y Naturaleza. En su 25ª edición (septiembre 2020 – septiembre 2021), están previstas programaciones para la familia y escuelas, libros y naturaleza para niños, teatro, juegos y talleres. Realmente una propuesta interesante, didáctica y educativa que ver en Nápoles, con los más pequeños.

18. Visitar Isla de la Gaiola

Ubicado frente a Posillipo es un islote formado por dos rocas unidas por un puente flotante y es una de las más pequeñas de Nápoles. Esta en el centro de la Zona de Reserva Integral del Área Marina Protegida y se puede llegar desde tierra firme nadando. El área marina que rodea las islas Gaiolas tiene 42 hectáreas y en el fondo marino se hallan los restos del Teatro Romano del siglo I aC. y la Villa Imperial Pausilypon.

Se extiende desde el Borgho di Marechiaro hasta la Bahía de Trentaremi. La parte continental de Gaoila dispone de hermosas playas (gratuitas) y es destino para lugareños y turistas que desean gozar de un día de mar. Además, también se pueden realizar deportes marinos como natación, snorkel y buceo, ya que en su fondo marino existe gran variedad de vegetación y peces mediterráneos. Si bien no es fácil llegar, puedes hacerlo por medio de autobuses y el metro. Este es uno de los atractivos que puedes ver en Nápoles totalmente gratis.

19. Museo del Ferrocarril Pietrarsa

El 3 de octubre de 1839 se inauguró el primer ferrocarril italiano que tenía 7,25 kilómetros de longitud y cubría el trayecto Nápoles-Portici. En el museo de Pietrarsa que data de 1989, se conserva la locomotora que realizó el viaje inaugural (la famosa locomotora Bayard), como también objetos del ferrocarril, vagones y vehículos de apoyo. Sobre una superficie de 36.000 metros cuadrados, con 14 que están cubiertos, es uno de los museos de arqueología industrial más importantes de Europa.

Asimismo, podrás conocer la historia de la evolución de las máquinas de vapor a los modernos trenes eléctricos de la actualidad. Si viajas a Nápoles con niños debes llevarlos a conocer el Museo de Pietrarsa, quedarán maravillados.

20. Solfatara (Solfatara di Pozzuoli)

Otra de las mejores cosas que hacer en Nápoles, es visitar la Solfatara. Es el cráter de un volcán formado hace 4000 años y que tuvo su última erupción en el año 1198. Se encuentra a 25 kilómetros de Nápoles y su nombre proviene del latín Sulpha terra (tierra de azufre). Es uno de los 40 volcanes que se hallan en los Campos Flegreos y está caracterizado por las fumarolas que produce la actividad volcánica del subsuelo. Este oasis naturalista, de 33 hectáreas, ya era conocido en la antigüedad por los romanos, por las propiedades de su lodo, las estufas calientes y los beneficios de sus aguas sulfurosas.

Podrás observar dos fenómenos: las llamas de la fumarola, provocando una condensación de vapor de agua y el retumbar del suelo. Este último se produce al caer una piedra, dado que, cuando caen en puntos precisos, generan un estruendo al retumbar en las cavidades producidas por los gases, que se hallan en el subsuelo. Rodeado de zonas boscosas y matorrales mediterráneos, es ideal para pasear y gozar de los fenómenos volcánicos y de la verde naturaleza.

Solfatara en Nápoles
La curiosa Solfatara de Nápoles

21. Piscina mirabilis

Situado a 29 kilómetros de Nápoles, en el extremo oeste del Golfo de Nápoles, frente al Cabo Misceno, se construyó una cueva para contener agua dulce en el banco de toba de Bacoli y se la llamó Piscina mirabilis. Fue la cisterna de agua potable más grande del imperio y fue construida por Augusto en el siglo I. Contenía agua para abastecer a Nápoles y a Campi Flegrei y el acueducto iba desde Serino a Nápoles con un sistema hídrico de 80 kilómetros. El reservorio tenía 15 metros de alto por 72 de largo y 25 de ancho y podía contener 12.000 metros cúbicos de agua.

A poco menos de cuatro kilómetros, podrás conocer el Parque Arqueológico Termi di Baia, que alberga restos de un sistema hidráulico y térmico utilizado por la nobleza romana para vacacionar. El parque cuenta con 40.000 metros cuadrados, con estructuras para baños termales llamados: Venus, Mercurio, Sosandra y Diana, como, asimismo la Villa dell’Ambulatio y un teatro-ninfeo. Un sitio realmente interesante que puedes ver en Nápoles.

22. Asilo Filangieri

Ubicado sobre Vía Maffei, se trata de un edificio histórico de Nápoles que, en el siglo XVI (1572) fue remodelado y anexado al convento de San Gregorio Armeno. A principios del siglo XX (1927), después de la primera guerra mundial, es adquirido por la Contessa Giulia Filangieri di Candida que lo destina a internado para huérfanos. Después del terremoto de 1980 fue abandonado y desde 2012 a la fecha el ex Asilo Filangieri es gestionado por una comunidad para desarrollar tareas culturales y sociales, sin fines de lucro.

Gracias al aporte de estudiantes, operadores, artistas, investigadores, vecinos y trabajadores del sector cultural, se desarrolló la tarea de realizar espectáculos, conciertos, presentación de libros, seminarios y montajes. La oferta cultural cuenta con la programación de teatro, cine, danza, música, arte y toda actividad que suponga un compromiso social.

23. Distrito de Luzzati

Si amas la aventura, debes visitar el distrito de Luzzatti, un lugar enigmático e intransitable considerado el primer suburbio de Nápoles. Habitado por 6000 personas sobre 42.000 metros cuadrados, el distrito se hizo famoso a través de la novela de Elena Ferrante (nombre de fantasía) «Mi amiga brillante», a partir del cual el «Rione Luzzati» se convirtió en un boom turístico, que recibe visitantes de todo el mundo.

Muchos visitantes realizan el recorrido del autor, que parte de la Parroquia «La Sagrada Familia» en Rione Luzzati, va hacia el centro de Nápoles por Corso Umberto I. Después deberás desviarte hacia los puestos de libros de Port’Alba y llegar a la Piazza Municipio y el centro histórico de Nápoles. Pasarás por la Biblioteca Nacional, el Teatro San Carlo y llegarás a la Piazza Trieste e Trento, para recalar en el Gran Caffé Gambrinus, donde después de tomar un café podrás dar un paseo por Via Chiaia.

Desde Piazza dei Martiri, te dirigirás a Lungomare Caracciolo para observar el Vesubio que parece flotar sobre las olas del Mediterráneo. Luego el Sea Garden con su bella playa hasta llegar a la Colina de Posillipo para echar un vistazo al golfo y a la ciudad. Recorrer los caminos de los personajes de «Mi Amiga Brillante» es una de las mejores cosas que hacer en Nápoles.

24. Participa del milagro de San Gennaro

El primer domingo de mayo, el 19 de septiembre (día de San Genaro) y el 16 de diciembre, se produce la ceremonia de la licuefacción de la sangre del santo («milagro de San Genaro»). Consiste en tomar una cápsula que se halla en la capilla real del Tesoro de San Gennaro, en la Catedral de Nápoles, que contiene (según la tradición) sangre tomada del cuerpo del patrono de la ciudad después de su martirio.

Tras extraerlo, el arzobispo de Nápoles empieza a agitarlo realizando una serie de movimientos bastante bruscos transmitidos por la tradición. Pasado unos minutos y después de sacudir vigorosamente el recipiente, los restos sólidos que contiene comienzan a transformarse en un líquido: es la famosa licuefacción. Cientos de napolitanos y turistas participan en el ritual de San Gennaro que, según la tradición, vivió en el siglo IV después de Cristo, los que, después de la disolución de la sangre, gritan y aplauden y decenas de personas filman «el milagro» con sus teléfonos móviles.

Es probable, que el fenómeno se deba a un proceso químico llamado «tixotropía», que consiste en que, las sustancias tixotrópicas (se encuentran en estado sólido), tras choques y vibraciones (como se producen en el ritual) se licúan. Es posible que durante la edad media (cuando se comenzó con el rito), se halla introducido a la ampolla que contiene «la sangre» un mineral llamado «molisita», abundante en las laderas del Vesubio. Si viajas a Nápoles en alguna de las fechas del «milagro de San Genaro» participa del evento, es uno de los más famosos de Italia.

25. Visitar el cementerio de Fontanelle es de las mejores cosas que hacer en Nápoles

En el siglo XVI Nápoles fue asolada por tres hambrunas, tres terremotos, tres epidemias, cinco erupciones del Vesubio, tres revueltas populares y la epidemia de cólera de 1836 y ese es el origen del cementerio de Fontanelle. Ubicado en el Rione Sanitá, en el centro de Nápoles, tomó el nombre por hallarse en una zona de corrientes de agua que tallaron la toba formando cuatro estanques.

El osario tiene una extensión de 3000 metros cuadrados y alberga 40.000 restos de cráneos, cruces de huesos, tumbas descubiertas con esqueletos rotos, en una atmósfera surrealista entre una película de terror y una pintura crepuscular. Los huesos se ordenaron de la siguiente manera: «el pasillo de los sacerdotes» en la nave trasera, la central «nave de las víctimas de la peste» y el «pasillo de los pezzentelli», para los huesos de los indigentes. Si eres aficionado a los lugares exóticos, tétricos y misteriosos, el Cimitero delle Fontanelle será uno de tus lugares preferidos en Nápoles.

Cráneos en el Cementerio de Fontanelle
Cráneos en el Cementerio de Fontanelle

26. Visita el Museo-Santuario Maradona

En el sótano de un edificio del Quartere Secondigliano, sobre la vía Lombardía,  se halla el que probablemente sea el museo más grande dedicado a Diego Armando Maradona, fallecido el 25 de noviembre de 2020. Massimo Vignati es el artífice del museo, que fue montado a través de los años por su trato directo con el futbolista argentino. Su padre fue, durante 40 años custodio del estadio San Paolo (hoy Diego Armando Maradona), su madre la cocinera de Maradona durante la estadía de éste en Nápoles y su hermana la niñera de las dos hijas de Diego y Claudia Villafañe: Dalma y Giannina.

La familia Vignati era numerosa y humilde, lo que le hizo recordar a Maradona sus orígenes de pobreza, al punto tal que comenzó a llamar a la madre de Mássimo como «mi mamá napolitana». Ni bien ingreses al sótano del edificio entrarás en un estrecho pasillo repleto de fotografías y recortes de periódicos, el techo está totalmente cubierto de banderines. En una habitación había balones usados por el jugador, sus botines Puma King, camisetas napolitanas sobre un banco que estaba en el vestuario y hasta un brazalete de capitán.

Incluso posee una fotocopia del contrato del pase de Maradona al Barcelona, que Vignati manifiesta que es la única copia del mundo. También señala un sofá que dice que «fue del gran Diego». En fin…un lugar diferente y único qué ver en Nápoles gratis, y que el propietario utiliza para destacar la calidad humana de uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.

27. Visitar el distrito Fuorigrotta

En la época romana una cueva de 710 metros unía Fourigrotta con el distrito de Mergellina, se trata de la Cripta Napolitana (Grotta de Posillipo). En la actualidad se utilizan el túnel IV Giornate y la Galería Lazio, de allí surge el nombre del distrito «fuera de la cueva». Es uno de los barrios más densamente poblados de Nápoles, pero también de los más ordenados urbanísticamente. Dentro de su radio encontrarás tres estadios deportivos, dos discotecas, la sede de conferencias y eventos Mostra d’Oltremare y la cátedra de ingeniería de la Facultad Federico II. También alberga uno de los mercados más importantes de Nápoles.

Podrás visitar el Estadio Diego Armando Maradona (ex Estadio San Paolo), un lugar muy querido por los napolitanos, por ser el del club de sus amores y por haber sido donde el pueblo napolitano fue a llorar la muerte del indiscutido rey de la ciudad: Diego Armando Maradona. Conoce la iglesia de San Vitale Martire que conserva dos pinturas de Luca Giordano. Sobre la via Terracina podrás ver los baños romanos que representan temas mitológicos que están construidos en mármoles blancos y negros. Fuorigrotta es otro de los barrios más interesantes que puedes ver en Nápoles.

28. Los coloridos mercados napolitanos

Algunos mercados en Nápoles, tienen la particularidad de vender de todo, como frutas y verduras frescas, pescado, fiambres, ropa y hasta zapatos. Te recomendamos algunos de los más famosos para que puedas disfrutar de una de las mejores atracciones de la ciudad.

· Mercado de Canzanella en Fuorigrotta

El mercado de Canzanella, ubicado frente a la estación Cumana de Fuorigrotta es uno de los más grandes de Nápoles. Tiene una zona cubierta con más de 200 puestos y una abierta con 100 stands donde podrás adquirir fruta, fiambres, detergentes, perfumes, ropa, tejidos, cortinas, ropa interior, calzado, vajillas y pequeños electrodomésticos. También obtendrás pescado fresco de excelente calidad. Si pasas por el mercado de Canzanella puedes lograr la compra de grandes ofertas en productos de alta calidad.

· Mercado de Antignano

En el corazón de Vomero, cerca de Antignano podrás encontrar de todo. Frutas y verduras frescas, ropa para hombres y mujeres y desde zapatos hasta maquillaje. Para el armado del árbol de navidad (8 de diciembre) y para befana (reyes magos) hallarás árboles de navidad, regalos para poner debajo del mismo, todo con la alegría producida por el acompañamiento de música en los puestos. Aquí también podrás comprar excelentes productos a precios rebajados.

· Mercado de Pignasecca

Este original mercado está dedicado mayormente a alimentos y se ubica cerca de Porta Nolana. Cuenta la leyenda que el nombre de Pignasecca, se debe a que un obispo «excomulgó» a un pino (piña), que a los pocos días se secó (secca). Encontrarás frutas frescas, verduras, diversos alimentos, rosquillas y pescado del día. También puede encontrar ropa, ropa interior y zapatos. Si tienes hambre podrás degustar crocchè y rebanadas de pizza a precios muy bajos.

· Mercado Porta Nolana

Muy cerca del mercado de Pignasecca, en Piazza Mercato, el Mercato Porta Nolana está exclusivamente dedicado a los frutos del mar. Desde las langostas hasta los inevitables mariscos, desde el besugo hasta la pezzogne. Durante 23 y 24 de diciembre, la noche está dedicada a la venta de capitone y bacalao para cocinar en la cena de Navidad. El Mercado de Porta Nolana, es el paso obligado de los napolitanos en las vísperas navideñas.

29. Dar un paseo por mercados de ropa, tejidos y lencería

También existe en Nápoles mercados dedicados exclusivamente a ropa, tejidos, lencería y antigüedades. Estos son los que más te recomendamos:

· Mercado de Posillipo

Es uno de los más antiguos de la ciudad, y está ubicado entre el Parque Virgiliano y Vía Manzoni. Además, uno de los más elegantes de Nápoles y se lo considera un mercado de lujo debido a la zona en la que se encuentra (Posillipo). Encontrarás ropa de afamadas marcas, tejidos finos, zapatos de excelente calidad, complementos de moda y bolsos de piel. Las «grandes ofertas» que brindan, no son muy económicas, debido a que no son mucho más bajas que las del vecindario. Los puesteros dicen que es caro, pero tienen la mejor calidad.

· Mercado de Poggioreale

Ubicado a pocos pasos de la Piazza Garibaldi, también es conocido como Mercado Caramanico. Los numerosos puestos se encuentran en la plaza y se pueden encontrar desde lencería hasta telas que se venden por metros y desde ropa hasta complementos. Pero la fama de este mercado se debe a su gran variedad de zapatos. Se ofrecen los zapatos de la mejor calidad, para mujer, hombres y niños a precios realmente excepcionales. Se extiende sobre un área muy grande y posee una gran cantidad de quioscos en sus alrededores.

· El mercadillo de Resina, una gran feria americana

Ubicado a 10 kilómetros de Nápoles, en el centro histórico de Herculano, podrá hallar las mejores prendas vintage en perfecto estado. Creado al finalizar la guerra, se proveía de la ropa enviada por los aliados, cuando la industria italiana todavía no se había reactivado. Puedes encontrar desde ropa de época para disfraces, hasta trajes para esquiar y de novia. El Mercadillo de Resina es el lugar ideal para fashionistas y diseñadores de vestuarios.

· Mercado Villa Comunale

Ubicada en uno de los principales jardines de Nápoles en Villa Comunale, el mercado se halla entre Piazza della Republica y Piazza della Vittoria, cerca de la Riviera di Chiaia. Se trata de uno de los mercados de antigüedades más importantes de la ciudad. De hecho hasta los coleccionistas más exigentes lo visitan el tercero y cuarto fin de semana de cada mes para comprar periódicos, muebles, objetos comunes, estampados y encajes, que datan del siglo XIX.

30. Haz un viaje en crucero a Palermo

Si tu presupuesto lo permite, haz un crucero a Palermo (Sicilia), uno de los viajes más populares del turismo internacional. En los barcos dispondrás además de los servicios básicos (bares, restaurantes, TV, WiFi, etc), de servicios adicionales para solaz y esparcimiento durante el viaje. Podrás embarcar motocicletas, bicicletas, automóviles y autocaravanas. También pueden viajar tus mascotas, que deben permanecer en los espacios habilitados, pero no en los salones públicos del barco.

El servicio es brindado por dos compañías navieras (Grandi Navi Veloci (GNV) y Tirrenia), cubre una distancia de 309 kilómetros y la duración del viaje varía de nueve horas de travesía a once horas y treinta minutos, según compañía. Hay 19 viajes semanales con salidas por la mañana, pero los fines de semana de julio y agosto el servicio se refuerza con más viajes. Realmente un paseo inolvidable que no puedes perderte.

Crucero en Nápoles
Viaje en crucero frente al imponente Vesubio

31. Ver el Palacio Real de Caserta

Situado en Caserta, a 42 kilómetros de Nápoles, fue encargado por el rey Carlos VII para centro administrativo y cortesano del nuevo Reino de Nápoles. Se trata de la residencia real más grande del mundo y fue definido como «el Versalles italiano». Utilizado como escenario de famosas películas como: «Misión Imposible 3» y «Ángeles y demonios», fue construido en 1750 e inaugurado en 1774. Su construcción fue confiada al arquitecto Luigi Vanvitelli y es un claro exponente del barroco italiano.

El palacio fue terminado en 1845 y consta de un complejo de 1200 habitaciones con 1742 ventanas, cubriendo un área de aproximadamente 47,000 m². Tiene 249 metros de largo, 37 de alto, decorado con doce columnas, y cuenta con dos edificios que se cruzan en cruz y forman cuatro grandes patios internos de más de 3.800 m² cada uno. Más allá del umbral de la entrada principal del palacio hay un vasto vestíbulo octogonal con un diámetro de 15 metros, adornado con veinte columnas dóricas. Sobre una superficie de 120 hectáreas el parque tiene tres kilómetros de largo. Visitarlo será una de las mejores cosas que harás en tu visita a Nápoles.

32. Parco dei Murales

Se ubica en el Centro Territoriale per la Creatività Urbana, al este de Nápoles y se trata de un conjunto residencial nacido después del terremoto de 1980 y que alberga a 160 familias en cuatro grandes edificios. Es el barrio más joven entre los diez de la ciudad de Nápoles, con la tasa más alta de abandono escolar y desempleo. El arte callejero despierta emociones y ha encontrado un territorio de vanguardia en Nápoles. El proyecto comenzó en 2015 cuando, Jorit Agoch, el artista italo-holandés crea «Ael» en la fachada ciega de uno de los edificios del Parque. Alguna de las obras del Parco dei Murales son:

  • Ael. Todos iguales song’e criature (de Jorit): Apodada cariñosamente «La Zingarella» por los habitantes del barrio. (abril de 2015)
  • A pazziella ’n man’ ‘e criature (de ZED1): El títere, con su rostro a medio camino entre Pulcinella y Pinocho, parece apenas sobrevivir a la descomposición de los juguetes tradicionales.
  • Chi è vuluto bene, nun s’o scorda (de Rosk&Loste): La camiseta azul del Napoli y la camiseta de rayas blancas y azules de la Argentina, colores que recuerdan a Maradona y que también sugiere el título de la obra «Quien ama no olvida».
  • Lo trattenemiento de’ peccerille (de Mattia Campo Dall’Orto): Dos niños están representados con un libro en sus manos. Ese libro es «Lo Cunto de li cunti» de Giambattista Basile.
  • O sciore cchiù felice (de Fabio Petani): El trabajo está inspirado en la investigación de Aldo Merola, botánico y director del Real Jardín Botánico de Nápoles, tiene como protagonista a un Gigaro Chiaro (Arum Italicum), presente en el Vallone di San Gennaro, que florece en marzo, cuando se inició la obra de arte.

33. Conocer Castellammare di Stabia

Ubicado a 30 kilómetros de Nápoles, Castellammare di Stabia se levanta sobre las laderas del Vesubio en la península de Sorrento, bordeada por las montañas Lattari, el río Sarno y el mar Tirreno. Su clima es templado durante los meses más fríos y durante los más calurosos. Sus balnearios atraen turistas de todas partes y es conocida como la «Metrópoli de las aguas» con 28 tipos de agua diferentes (con bicarbonatos, calcio, minerales, sulfurosos, y minerales medios adecuados para tratamientos). Desde 1836, los Antiguos Baños de Castellammare han sido un centro cultural con múltiples eventos, conciertos y exposiciones. En 1964 se inauguró un complejo llamado Nuove Terme, que tiene 100.000 metros cuadrados, dedicados a la hidroponía y a tratamientos terapéuticos.

Otro atractivo es la excavación arqueológica, cuyo objetivo fue crear un parque arqueológico a través de la fundación Restauración de la Antigua Stabiae. Podrás visitar las villas romanas de Villa San Marco, Villa del Pastore, Villa Arianna y la Grotta San Biagio en las laderas del cerro Varano. Castellammare di Stabia tiene alrededor de 50 iglesias católicas, un Castillo Medieval situado a lo largo de la carretera estatal de Sorrento, el palacio de la familia Farnese, el Palazzo del Fascio y la Reggia di Quisisana.

34. La Fontana Spinacorona o delle «zizze»

Ubicada en el centro antiguo de Nápoles, representa una sirena alada, que hace que el agua brote de sus pechos hacia el Vesubio bañado por las olas. Se encuentra cerca de la Iglesia de Santa Caterina della Spina Corona, en Via Giuseppina Guacci Nobile y fue construida en 1498 por orden del virrey Don Pedro de Toledo. Es una restauración llevada a cabo entre fines del siglo XV y la primera mitad del siglo XVI, está realizada en mármol blanco y adornada con los escudos de armas del virrey y alto relieves.

El significado alegórico de la fuente puede interpretarse de dos maneras: la primera, que Partenope intentara apagar el fuego del Vesubio (metáfora mitológica) y la segunda, con un carácter político, que representara al «poder» sometiendo las revueltas del pueblo napolitano, que siempre la llamaron la «Fontana delle zizze» (la fuente de la cizaña). La sirena que se encuentra en la actualidad en la fuente, es una copia esculpida por Achille D’Orsi, hallándose la original en el Museo Nacional de San Martino. La visita a esta fuente es una de las cosas más interesantes y exóticas de Nápoles.

35. Practica senderismo en el Parque Nacional del Vesubio

El Parque Nacional del Vesubio creado entre 2001-2003, consta de 11 senderos con una longitud total de 54 km y tiene señales para indicar cada camino y señales con las descripciones de las características naturalistas, geológicas e históricas que encontrarás durante la caminata. Tiene seis caminos circulares, uno agrícola, uno educativo y uno panorámico.

Uno de los más bellos es el de la Reserva Forestal Tirone-Alto Vesubio. Protegido celosamente por el Cuerpo Forestal del Estado, se extiende por 1500 metros de caminos llanos, atraviesa bosques de encinas y pinos, bordeados por muros de piedra. Pasarás por hermosas formaciones volcánicas, túneles de lava y formaciones de tres flujos de lava que se originaron en la erupción de 1944 con especies de matorrales, bosques abiertos y líquenes del Vesubio. Ideal para recorrerlo en familia, en grupos y en excursiones, durante un domingo al mes se puede visitar libremente y en esa oportunidad se exhiben comidas y vinos típicos de Vesubio elaborados por los productores locales.

Vistas desde lo más alto del Vesubio
Vistas desde lo más alto del Vesubio

36. Museo de Anatomía

Si después de ver criptas y catacumbas en Nápoles, aún conservas una pizca de morbosidad, entonces… tienes que visitar el Museo de Anatomía de la Universidad de Campania «Luigi Vanvitelli».  Es que, si bien las muestras que verás en el museo son de un rigor científico inobjetable, también es cierto que en algunos casos son tétricas. Ubicado sobre la vía Luciano Armanni, dentro del antiguo Convento de Santa Patrizia, es parte de la Facultad de Medicina de la Universidad Vanvitelli. Integra el proyecto MUSA (Museo Universitario delle Scienze e delle Arti) y su Sección de Anatomía Humana ofrece una muestra de la evolución de la anatomía del año 1700 a la fecha.

Verás frascos conteniendo órganos con defectos médicos conservados en formol (formoaldehido), con malformaciones fetales y piezas anatómicas de todas las edades. También, partes anatómicas petrificadas, cálculos y calcinaciones, ceras anatómicas, esqueletos, dos cuerpos secos con el sistema vascular resaltado por inyección intravascular y hasta dos tzanzas (cabezas encogidas de los indios jíbaros). De las cosas más originales que hacer en Nápoles, visitar el Museo de Anatomía es tal vez, la más extraña e interesante.

37. El hombre velludo-L´uomo villoso (El hombre Peludo)

Durante el siglo XVI, en las excavaciones realizadas en Sedile del Porto, frente al edificio de la Università Federico II, sobre la via Mezzocannone, fue hallado el bajorrelieve de «el hombre velludo». Debajo del mismo, se encontró la inscripción que lo identifica como Orión, el que, según la leyenda, escapando de Apolo que lo perseguía porque intentó seducir a su hermana Diana, se refugió en el mar. Diana ante la insolencia le envió un escorpión que lo mató. Fue así que los dioses crearon dos constelaciones: la de Orión perseguida por la de Escorpio.

El bajorrelieve original de Orión (que era un cazador de gigantes) está representado por un hombre cubierto de pelo con una daga en la mano, se encuentra en el museo de San Martino, mientras que en via Mezzocannone se halla una copia. El hombre peludo es otra de las mejores cosas ver en Nápoles.

38. El barrio Santa Lucía

Cuenta la leyenda que, en el siglo VIII los cumanos fundaron Partenope (el origen de Nápoles) en Monte di Dio (o la colina de Pizzofalcone). Allí se halla el barrio Santa Lucía que, desde la época de los emperadores romanos hasta hace poco, ha sido zona de pescadores, junto con actividades comerciales y portuarias. Con paisajes de ensueño, los príncipes de Francavilla, construyeron en el siglo XVIII un casino y en la actualidad (después de rellenarse una amplia área para ganarle tierra al mar), se pobló de edificios Art Noveau, convirtiéndose en un barrio residencial y turístico.

Inmortalizado en una canción de 1848 por Teodoro Cottrau, que lleva como nombre Santa Lucía (con su letra en napolitano), alude al barrio y cuenta como un marinero, observa Nápoles mientras navega en su barca por el golfo. Magistralmente interpretada por Enrico Caruso, es un ícono en la historia de la música napolitana. Es un barrio marinero y, desde allí arranca el paseo de Mergellina, una de las zonas más espectaculares de Nápoles. También podrás encontrar excelentes restaurantes para saborear una pizza napolitana y admirar el Mediterráneo con el Vesubio de fondo. Un barrio muy bonito que debes conocer durante tu visita a Nápoles.

39. Santa Patrizia, patrona de las solteras

Como todos saben, Nápoles no tiene un solo patrono, sino más de 50 (ahora también tiene un rey Diego Armando Maradona). La santa (llamada Patrocinia) era una princesa nacida en Constatinopla que, en el siglo VII, para evitar su boda, huye a Roma con una enfermera y varios eunucos donde vivió en el anonimato y recibió el velo virginal del Papa. Posteriormente se dirigió a Constantinopla, lugar en el que renunció a la corona real y donó sus bienes a los pobres. Se embarcó hacia el Santo Sepulcro en Jerusalén, pero una tormenta desvió su barco hacia el islote de Megaride, donde vivió hasta su muerte, que se produjo teniendo veintiún años.

Aún se conserva un diente y la sangre solidificada de la santa que, el 25 de agosto aproximadamente a las tres de la tarde, se licúa al igual que la de San Gennaro. Ese día las solteras van a la iglesia de San Gregorio Armeno (donde se halla) para pedir encontrar un amor, por lo que es llamada la patrona de las solteras. También es la protectora de los necesitados, las mujeres en trabajo de parto y los marineros. Conocer su sepulcro es una de las mejores cosas que hacer en Nápoles.

40. Palacio Sanfelice

Se trata del primer edificio en Nápoles con una escalera barroca de varios niveles. En la puerta de entrada hay dos sirenas esculpidas con colas y alas de pez, algo único. Los arcos en forma de colmena que caracterizan su majestuosa fachada, son un ejemplo magistral de arquitectura. Ferdinando Sanfelice, en 1724 decidió mudarse con toda la familia lejos del caótico e insalubre centro y optó por lo que entonces era el lugar más limpio y tranquilo de toda Nápoles. Para ello ordenó la construcción del palacio. Las obras duraron cuatro años y adornó el exterior con arcos y frescos, creando un majestuoso patio e interiores dignos de un verdadero palacio.

En él había frescos de Francesco Solimena, obras escultóricas de Giuseppe Sammartino, pero lamentablemente, hoy no queda nada de estas obras maestras. El palacio fue escenario de películas, como «Estos fantasmas» de Eduardo de Fillipo, «Los cuatro días de Nápoles» de Nanni Loy y “Pupetta – Coraje y pasión”, con Manuela Arcuri, realizado por la RAI. Ubicado en el Rione Sanità, sobre la calle del mismo nombre número 6 y solo podrás visitarlo desde el exterior, pero vale la pena conocerlo.

Palazzo Sanfelice en Nápoles
Detalles del Palazzo Sanfelice

41. Archivo fotográfico Parisio

Uno de los sitios de Nápoles menos conocidos, pero tal vez uno de los más importantes para el conocimiento del crecimiento napolitano en la época actual, es el estudio Parisio. En 1924, el fotógrafo Giulio Parisio inauguró su estudio fotográfico, en el que ha reflejado a través de decenios el crecimiento industrial, comercial, edilicio y social de la Campania. Ubicado en la Piazza del Plebiscito, en la arcada de San Francesco di Paola, se encuentra en el mismo lugar donde vio la luz el local original. El archivo, asimismo conserva la colección de la familia Troncone, en la que, Vittorio, Guglielmo, Vincenzo y Roberto, durante ochenta años plasmaron el desarrollo de Nápoles como, por ejemplo: fotografías de los astilleros de Castellammare di Stabia y el Teatro San Carlo.

La fotografía de Parisio abarca, desde vistas de paisajes, hasta investigación antropológica, pero fundamentalmente incursionó en fotografía de vanguardia, obteniendo primeros premios en varios concursos y exposiciones. Participó en la Exposición Internacional de Artes Decorativas (París, 1925), en el Gran Concurso Fotográfico (Roma, 1927), en el Primera Exposición de Maestros de Fotógrafos de Arte (Turín, 1928), en la Exposición Fotográfica Internacional (Fiera di Milano, 1932) en la Bienal Internacional de Arte Fotográfico (Roma, 1933) y en la Exposición Internacional de Chicago (1933). En 1938 diseñó la ruta y el arco de triunfo con motivo de la visita de Hitler a Nápoles. Cuando visites el Archivo Parisio podrás elegir algunas tomas e imprimirlas para llevarlas.

42. Viñedo San Martino

Pensar en un viñedo en plena ciudad, puede parecer una idea descabellada. Pues bien, en Nápoles todo es posible, y el viñedo de San Martino está ubicado en pleno centro de la ciudad. Constituye un pulmón verde y tiene hermosas vistas del golfo. En una superficie de siete hectáreas hallarás olivos, árboles frutales y por supuesto vides. Declarada Monumento Nacional el 16 de diciembre de 2010, la «Vigna dei Monaci di San Martino» (viña de los monjes de San Martino), fue salvada de ser parcelada y vendida en el Plan de Urbanización de 1939.

En 1988 Giuseppe Morra (director del Museo Hermann Nitsch), adquirió la parcela, limpió la maleza y logró que el público pueda recorrer los senderos, terrazas y caminos agrícolas que los monjes habían construido a través de los años. En el viñedo de San Martino encontrarás tranquilidad y conocerás el viñedo urbano más grande de Europa.

43. Santuario de Santa María de Piedigrotta

Frente a la Piazza Piedigrotta , cerca de la estación Mergellina, hay varios edificios antiguos, uno de ellos es el santuario de Santa Maria di Piedigrotta. En 1343 un tsunami arrasó una iglesia construida en el siglo V dedicada a Natividad de María y, sobre sus restos se construyó en 1353 el santuario que fue llamado Sancta María de Pedegripta. No se trata de una iglesia común, sino que, es un símbolo de la ciudad, cuya conmemoración se remite a 1487 con una mezcla de ritos religiosos y paganos.

Con una mezcla de líneas góticas y del renacimiento, la fachada fue obra de Errico Alvino, y exhibe un bajorrelieve con la imagen de la virgen, a su derecha las de Agostino d’Ippona, de pie el Papa Nicolás V y a la izquierda de rodillas el rey Alfonso de Aragón. En el interior podrás ver pinturas de Salvatore Rosa, Mattia Preti y Francesco Solimena, además, la cúpula fue decorada por Eugenio Cisterna. El santuario se completa con el campanario, el claustro y la rectoría. La conmemoración de la virgen se realiza los días 7 y 8 de septiembre con varias ceremonias y procesiones. Realmente es una de las visitas imperdibles que puedes hacer en Nápoles.

44. Palazzo Zevallos-Stigliano

El palacio fue construido entre 1637 y 1639 por Cosimo Fanzago para la familia Zevallos (duques de Ostuni). Fue luego comprado por Giovanni Vandeneynden y posteriormente la hija de este coleccionista flamenco se desposó con el príncipe de Sonnino, Giuliano Colonna, que en 1688 adquirió el principado de Stigliano. Despues de pasar por diferentes manos, finalmente fue comprado por el Banco Comercial Italiano. Una parte fue convertida en museo, al que puede accederse mediante una gran escalinata.

Consta de varias salas: la Sala degli Amorini y el siglo XVII; la sala de la naturaleza muerta y el siglo XVIII; la habitación de los pájaros; la Sala Pompeya; el Salón de la Fidelidad; la habitación de Luca Giordano y Francesco De Mura. Hay obras de los pintores de la Escuela de Posilippo, como Gaspar van Wittel y Vincenzo Gemito y otras de la Escuela Napolitana como Nicola Palizzi, Domenico Morelli, Giacinto Gigante, Anton Smink Pitloo, Giovan Battista Ruoppolo, y otros. También podrás ver el último cuadro de Carvaggio (Michelangelo Merisi), realizado pocas semanas antes de morir en 1610 titulado «Martirio de Santa Úrsula». Si lo tuyo es el arte, conocer el Palazzo Zevallos-Stigliano será una de las mejores cosas que harás en Nápoles.

45. Lago d’Averno (Lago del Averno)

A treinta kilómetros de Nápoles se encuentra el Lago del Averno, en el municipio de Pozzuoli. Se trata de un lago de agua dulce de tres kilómetros de diámetro, que ocupa el cráter de un volcán extinto. Debe su nombre a su aspecto tenebroso, por lo que los griegos primeros y luego los romanos lo consideraban la boca del infierno. Actualmente está rodeado de una zona verde, rodeada de un profundo silencio y de una atmósfera mística, inquietante y sugerente que hace que caminar por sus alrededores sea agradable. Virgilio en los poemas de «La Eneida», lo considera la entrada al inframundo.

Los antiguos lo llamaban Aornon (lugar sin pájaros), porque las constantes columnas de emisiones sulfurosas provocaron la muerte o la huida de los pájaros del lugar. También fue un puerto militar romano, que en honor a Octavio fue llamado Portus Julius. Cerca del lago se halla el Templo de Apolo y la Cueva de Cocceio, que era un túnel que conectaba el lago con Cuma, un antiguo asentamiento del que solo quedan ruinas. Conocer el Lago del Averno es una de las cosas que ver en Nápoles imprescindibles.

Lago d'Averno en Nápoles
Dar un paseo junto al Lago d’Averno es una de las mejores cosas que puedes hacer en Nápoles

46. Grotta della Sibilla

El primero en hablar de la Grotta della Sibilla fue el historiador latino Suetonio (que vivió del 70 al 126 d.C.) quien cuenta que Vitelio se detuvo allí para festejar su triunfo en la batalla de Bedriaco. Después, en la edad media, Guerrin Meschino de Andrea Barberino habla de un hada hechicera que se encuentra en una cueva en la cumbre de los Montes Sibillini. La realidad es, que lo que hoy llamamos la Grotta della Sibilla es un aljibe romano construido sobre una villa de la que no queda casi nada. Lo único que queda en pie son, un inmenso sótano repleto de lianas y un campo con una frondosa arboleda.

En el pasado esta zona estaba muy habitada y se encuentra sobre el promontorio del Circeo y cerca de la antigua carretera romana VI Severiana. Los 2000 años transcurridos desde la creación del asentamiento fue recuperada por la naturaleza que echó raíces sobre los ladrillos. Más abajo, siguiendo el sendero está la Villa de las 10 Habitaciones, de la que solamente quedan algunos materiales que se utilizaron para construirla y las cisternas. Cuando visites la Grotta della Sibilla en el Parque Arqueológico del Circeo podrás realizar una extensa caminata por las sendas que se hallan habilitadas en las cercanías.

47. Visita el Oasis Naturalista de Montenuovo

Ubicado entre el Lago Lucrino y el Lago del Averno, el Oasis Naturalista de Montenuovo es el resultado de la erupción volcánica del 29 de septiembre de 1538, que dio origen al volcán más joven de Europa: el Montenuovo. Hoy extinto, se convirtió en una reserva natural con una exuberante vegetación y una espectacular vista al mar desde su ladera. Podrás visitar esta área protegida gratuitamente todos los días de 09:00 horas a 12:00 horas, por la mañana y de 14:00 horas a 17:00 horas por la tarde, estimándose en tres horas el tiempo de duración del recorrido.

Los senderos están perfectamente marcados y a lo largo de la ruta existen varias fuentes de agua. Recorrer los dos kilómetros de la circunferencia del cráter es relativamente fácil, por ser mayormente plano. Subir a la cima del volcán es un poco mas difícil, por lo que es aconsejable el uso de bastones de Trekking para cubrir el kilómetro y medio del trayecto. Desde la cumbre tendrás una hermosa vista del golfo de Pozzuoli. Si deseas estar en contacto con la naturaleza, visitar el Oasis Naturalista de Montenuovo será una de las actividades más entretenidas que puedes hacer en Nápoles.

48. Ermita de Camaldoli

En 1585 Giovanni D´Avalos (hijo de Alfonso de Aragón) fundó la ermita de SS.Salvatore. Fue edificada, como era costumbre en el siglo XVI, en estilo Renacimiento Tardío por Domenico Fontana. Ubicada en la Collina dei Camaldoli a 457 metros sobre el nivel del mar, es el punto más alto de la ciudad y se encuentra prácticamente aislado de Nápoles. Precisamente, en la montaña, rodeado de naturaleza y habitada por algunos frailes que viven alejados del mundo. Durante 400 años acogió a los monjes Camaldolese y atesoró a través de los siglos pinturas de Andrea Mozzilli, Federico Barocci, Massimo Stanzione y Luca Giordano.

En la plaza que la precede hallarás una monumental escultura de bronce (Porta Speciosa), obra de Claudio Parmiggiani y tendrás una vista del golfo de Nápoles que te quitará el aliento. Rodeada de un impresionante bosque poblado de hayas y abetos tendrás también una excelente visión de Vallesanta y por supuesto debes detenerte en la Marmitta del Giganti, una bella cascada que cae entre las rocas, creando una extraña sensación de espiral. Un sitio maravilloso e histórico que no puedes perderte de Nápoles.

49. La curiosa pintura de «La Madonna delle Mosche»

En la Parroquia San Carlo Borromeo alle Brecce podrás ver una excepcional y extraña pintura, se trata de la «Virgen de las Moscas». Cuenta la leyenda que, durante una invasión de enormes moscas en 1527, se le apareció la Virgen de Constantinopla a una anciana, para prometerle que terminaría con la plaga, pero debía construir una iglesia donde encontrara pintada en una pared un cuadro con su imagen. En 1529 debajo del fuerte Caponapoli, fue hallada la pintura y allí se construyó la primera capilla dedicada a Santa María de Constantinopla.

Cuando por fin la epidemia llegó a su fin, se pintaron moscas en la imagen, para recordar la intervención de la virgen en su exterminio. Al finalizar la guerra habiendo sido destruida la iglesia de San Carlo Borromeo, se dio el nombre del santo a la iglesia de Santa María de Constantinopla, que conservó la pintura en su edificio. Así es la ciudad, donde se mezcla religión, historia, leyenda y pasión. Conocer la pintura de «La Madonna delle Mosche» es una de las cosas más originales que hacer en Nápoles.

50. La Farmacia de los Incurables

Ubicada frente al Hospital de Santa Maria del Popolo degli Incurabili, la Farmacia de los Incurables es otro de los sitios que puedes ver en Nápoles. En 1750 Antonio Maggiocca aportó los fondos para ser destinados a la ampliación del antiguo boticario del siglo XVI. La fachada de la Farmacia de los Incurables tiene una suntuosa escalera de doble pinza en piperno de origen Vaccariano. Construida en estilo barroco- rococó participaron los artistas más importantes de esa época y fue dirigido por Bartolomeo Vecchioni sobre un proyecto de 1729 de Andrea Vaccaro. En la entrada está representada la igura de Pharmakon que simboliza un demonio: la droga que es veneno y al mismo tiempo puede curar.

La entrada conduce a la sala mostrador, que era donde se preparaban los medicamentos y está amoblada con objetos de carácter simbílico-alegórico. A un costado hay ampollas y frascos con remedios del siglo XVI y elementos como: cálculos renales o dientes de dragón que eran rallados para ser suministrados a los enfermos. Sobre la pared jarrones de cerámica en azul turquesa para contener drogas, que eran bajos y anchos para sólidos (maruffe) y altos y angostos para líquidos (albarelli) elaborados por los hermanos Massa de Salerno.

El suelo en riggiole conserva el brillo original y en el techo, un cuadro de Pietro Bardellino que representa a Macaone. El boticario debía conocer la ubicación exacta de cada preparado, porque los frascos no tenían rótulos que indicasen el contenido. Un bello e histórico edificio que atrae a los viajeros más curiosos.

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